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Los hijos de mami (4): El método Dayana (parte 2)
Fecha: 09/10/2026, Categorías: Incesto Autor: josechad, Fuente: CuentoRelatos
... cambiado: él ya no me insulta, me trata con respeto, me ayuda en la casa, y hasta me hace el desayuno. Y no solo mejoro la relación con mi hijo, sino que yo también me siento más relajada al estar complacida sexualmente” “¡me alegro tanto que las cosas te estén yendo bien, amiga!” exclamo Dayana, emocionada “y no hubiera podido hacer nada de esto de no ser por ti, amiga ¡Realmente te agradezco todo lo que has hecho por mí!” “creo que esto amerita un brindis” dice Nacho, mientras que él y las dos mujeres alzaban su copa de vino “¡por la amistad!” “¡y por nuestros amados hijos!” exclamo Dayana, y los tres brindaron Mientras los padres hablan en la cocina, los hijos hablaban de sus asuntos en la sala. “y dime ¿vas acostumbrándote al “amor” de tu madre?” pregunto Ale “hago lo que puedo, pero es difícil” dice Daniel “ella me coge tres veces al día como mínimo: una a la mañana antes del desayuno, otra a la tarde cuando regreso de la universidad, y otra a la noche antes de dormir. Prácticamente ya no duermo en mi cuarto, pues siempre despierto al lado de ella en su habitación” “¡pues acostúmbrate, porque esa será tu vida de aquí en adelante!” exclamo Valen “te lo digo por experiencia” “¿y cómo te sentiste ahora que ella se puso en modo “maternal”?” le pregunto ...
... Ale “bueno… la primera vez me resulto algo perturbador, pero no puedo decir que no lo haya disfrutado. Y ahora, cada vez que ella tiene sexo conmigo, siento una mezcla extraña entre miedo y excitación. De todas formas, y aunque a veces se me atosigue con tanto sexo, no soy capaz de molestarme con mi madre, y hasta me siento mal por la forma en la que la trate en el pasado” “eso es exactamente lo mismo que Valen y yo sentimos cada vez que cogemos con nuestra madre” dice Ale “creo que es porque nosotros sabemos que nuestras madres no lo hacen con malicia, sino que es su forma más genuina de demostrarnos cuanto nos aman, y es por eso que, muy en el fondo, disfrutamos su forma de “darnos amor” ¿o tu qué crees, hermana?” “¡yo digo que agarren una maldita cerveza y dejes de decir idioteces!” exclamo Valen, mientras ella y los otros agarraban una lata cada uno “bueno, al menos sé que no soy el único que debe lidiar con una madre puta y súper cachonda” dice Daniel, con una sonrisa “¡lo mismo digo!” exclamo Ale, contento, mientras los tres brindaban “¡por nuestra nueva amistad!” “¡y que linda nueva amistad!” exclamo Daniel, mientras miraba a Valen con cariño “¡si… lo que tú digas…!” exclamo ella, mientras bebía e intentaba evitar sonreír por el comentario que el hijo de Susan le hizo.