-
Mi inicio
Fecha: 10/10/2026, Categorías: Hetero Sexo con Maduras Autor: Estrellita, Fuente: SexoSinTabues30
Sigo mi historia, después de andar como 6 meses con Roque en relación abierta para él porque tenía sus salidas, yo me acostumbré a no tener novio, solo era por placer, vivía en su departamento, tener relaciones era una constante después de lo que pasó con Maxi, aclaro que ya no veía a Maxi, me dejé de él y apenas conseguí trabajo, me mudé a un departamento sola en el centro, al empezar tenía lo básico, una cama, aire, una cocina, un televisor y un sofá, fruto de mis tres primeros meses en la oficina, si bien extrañaba a Maxi, más era el sexo en realidad, nunca lo volví a contactar porque ya estaba de novio y por tener un hijo, decidí entonces centrarme en mis estudios y el trabajo. Conseguí trabajo como secretaria de una doctora sexóloga, en su casa paterna tenía la oficina, ella era muy buena gente, me ayudaba mucho, estaba yo por cumplir 20 años, a mis padres no les agradó mucho la idea de vivir sola, pero lo asimilaron. Mis ganas de sexo después de mudarme eran tremendas, me pasaba las noches tocándome, para no meterme con cualquiera (porque recibía muchas propuestas de clientes), decidí comprarme un consolador al mes siguiente, quería uno del tamaño de Maxi y al entrar al sexshop, divisé un consolador enorme, mucho más del tamaño de Maxi, es de color negro, me encantó y lo compré. Al llegar a mi departamento ya estaba muy mojada pensando en mi juguete de silicona, entré a ducharme y al salir me fui a probarlo, yo creía que podría aguantar, al principio solo metía un poco ...
... y me masturbaba, llegaba a hermosos orgasmos, con el correr de las semanas mi vagina ya iba acostumbrándose al tamaño y pude meterla toda, es extremadamente grande, grueso y largo, cuando la metí toda me quedé encantada, me dejaba muy abierta, mi entrada vaginal se quedaba como un hueco, me divertía con eso, no lo niego, pero no era lo mismo que estar con una persona real, me nacía la necesidad de que me besen, aprieten y me respiren en la cara cojiendo. Les cuento, el papá de mi jefa era un hombre grande de unos 63 años, siempre fue muy atento conmigo y varias veces me acercó al departamento, siempre se ofrecía para algo más en broma, nunca le di tanta manija porque es separado y al acecho siempre, no perdía oportunidad de halagarme. Yo no salía de paseo, no me desestresaba, estaba todo el tiempo en el estudio, mi depa y el trabajo, realmente necesitaba desconectarme. En ocasiones quedaba a dormir en la casa de la jefa, ella no vivía ahí, solo su papá quedaba, después de la separación, quedó solo. Una tarde noche, justo cuando estaba cerrando el consultorio, se vino una lluvia intensa, no paraba y decidí quedarme, le avisé a la Dra. El papá no sabía que quedé, nunca le avisaba a él, tenía vía libre para hacerlo. Cerca de la medianoche salí de la habitación para buscar agua, quedé quieta en la penumbra porque el señor estaba parado frente a la heladera abierta en ropa interior tomando agua. Lo observé, le miré y busqué su bulto, se veía bien relleno el bóxer, sonreí sola en ...