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Nicky: no toques a mi hija FINAL
Fecha: 11/10/2026, Categorías: No Consentido Autor: Jane Cassey Mourin, Fuente: TodoRelatos
... que me había llevado al juzgado desde la cárcel del condado y que ahora me llevaría al que sería mi nuevo hogar por el resto de mi vida. - Pensé que me ibas a golpear antes de sacarme de aquí - comenté, tratando de sonar desafiante y arrogante, como si nada me importara, como si las palabras de mi hija no me hubieran afectado tanto. - ¡Oh, no, cariño! ¡No más violencia para ti! ¡En la grande vas a recibir mucho amor! ¡Cada noche te van a visitar algunos de mis amigos para demostrarte lo mucho que te quieren! ¿Sabes lo que les hacen a los violadores adentro? ¡Sí, se lo pasarán muy bien contigo! ¡Ojalá pudiera verlo! ¡Es una lástima que me lo tenga que perder! - dijo el guardia, soltando luego una carcajada mientras yo caminaba despacio, con algo de torpeza, gracias a las esposas y las cadenas que llevaba en las manos y en los pies, hasta que llegamos al estacionamiento donde me metieron en una camioneta, con dos tipos enormes a mis costados y un par más frente a mí, quienes me miraban con desprecio mientras recorríamos las calles en dirección de que sería mi nuevo hogar. El camino sería largo, algo de lo que estuve al tanto desde el momento en el que el juez ordenó que me trasladaran a una prisión de máxima seguridad que se encontraba lejos de cualquier civilidad, en medio de la nada, un lugar donde, de acuerdo con los mensajes que los guardias dejaron en mi celda mientras estuve en la prisión del condado, ya me esperaban para darme lo que me merecía. Sus palabras, ...
... no las mías. Para ser sincero, lo único que yo esperaba de esa nueva prisión era poder provocar a algún imbécil violento lo suficiente como para que me matara y terminara por fin con una historia que comenzó muchos años atrás, una que estaba llena de todo el dolor que me provocaba pensar en mi hija muerta, en el abandono de mi esposa y en lo que le hice a Lily, aquella chica a quien adopté y con quien me demostré a mí mismo que jamás hubiera sido un buen padre, a pesar de lo que me dijo esa última vez que la vi. Fue mientras avanzábamos por la carretera cuando de pronto la camioneta se detuvo a un lado del camino, en medio de la nada, en una zona que parecía no haber visitado nadie hacía mucho tiempo. - Lo siento, primor, olvidé decirte que antes de que vayas a la cárcel, te presentaré a algunos amigos - dijo el guardia encargado de entregarme, desde el asiento de copiloto - no tienes idea de lo mucho que se esforzaron por conocerte ¿Sabes? En realidad pagaron una gran suma de dinero para que estuvieras unas horas con ellos y debo decir que no tengo idea de lo que te van a hacer, pero yo en tu lugar me estaría cagando de miedo, porque por lo que sé dada la fama que les precede, no suelen ser muy amables con monstruos como tú - dijo ese tipo, soltando luego una carcajada, antes de que las puertas de la camioneta se abrieran y me obligaran a bajar - aquí lo tienen - comentó al final el guardia mientras uno de sus hombres me tiraba en la arena y un tipo con pasamontañas ...