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LA ESPOSA DE MI PRIMO
Fecha: 12/10/2026, Categorías: Incesto Infidelidad Autor: JAPACA, Fuente: SexoSinTabues30
Cuando tenía doce años asistí al matrimonio de mi primo de veintiséis, él se casó con Gina que recién había cumplido diez y ocho años. Ellos se fueron a vivir fuera de la capital y pasados ocho años cuando yo tenía veinte y Gina veintiséis, ella vino sola a la capital a visitar a sus suegros y desde el primer día que nos vimos hubo mucha empatía porque ella maduro bastante en estos ocho años de matrimonio, además disfruta el doble sentido de las palabras creando morbosidad en las conversaciones. Muy pronto comenzamos a compartir y un día estando en la casa de mis padres viendo televisión, se presentó un juego de manos y de pronto terminamos en un beso apasionado que duró varios minutos. Al detenernos nos reímos como dos chicos después de una pilatuna. Días después fuimos en grupo a una fiesta y al regresar hicimos una parada en la casa de mis padres y estando en la cocina, porque ella me había pedido un vaso con agua, nos volvimos a besar, arriesgando que alguien nos pudiera ver. Pero esta vez además de besos yo le estuve acariciando los senos y como ella se excito bastante me atreví a deslizar mi mano por debajo de su falda encontrando su panti con bastante humedad entonces pude meter un par de dedos en su concha y esto la excito tremendamente, pero temiendo que alguien nos viera nos detuvimos. Mas adelante, fuimos a un paseo, yo quede sentado al lado de ella en la camioneta y como estaba haciendo mucho frio, ella se cubrió con un mantón y esto favoreció para que yo le ...
... acariciara las piernas y poco a poco fui subiendo mi mano hasta llegar a su sexo. Ella me lanzaba unas miradas como diciendo cuidado, pero yo seguí porque sabía lo caliente que ella era. Con su ayuda logre bajar el cierre de su pantalón y después deslice mi mano hasta su concha. Le corrí el panti hacia un lado y comencé a mover mis dedos dentro de su concha gracias a su lubricación. Ella volteaba a mirarme con una risa cómplice hasta que con los ojos me dio a entender que estaba disfrutando su orgasmo. Los siguientes encuentros fueron de besos y caricias cuando fuimos a cine, varias veces ella gozo de varios orgasmos y me hizo correr masturbándome deliciosamente. Un día me llamó y me dijo… te espero esta tarde, yo llegué como a las cuatro de la tarde y apenas ella cerró la puerta me dijo… estoy sola y nos trenzamos en un beso erótico maravilloso, de pronto ella se detuvo, me tomo de la mano y me invito a seguirla. Fuimos a su habitación en el segundo piso, ella se sentó al borde de la cama y me bajó el cierre del pantalón y luego lo jaló hacia abajo y mi verga salto de inmediato, a continuación, se acostó, se subió la falda la falda, debajo no tenía nada y me dijo… fòllame. Me subí sobre ella y ella tomando mi verga la dirigió a su concha y cuando estaba por penetrarla le pregunté… ¿hay riesgo de embarazo? Me respondió…No, no te preocupes no hay riesgo, quiero que me folles y te corras dentro de mi concha. Como no era experto en esto y ella si llevaba ocho años follando con su ...