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El niño más gordo del Campamento.
Fecha: 12/10/2026, Categorías: Fantasías Eróticas Gays Autor: GordMadrid, Fuente: SexoSinTabues30
... regalo de ayer fue postre de nata y hoy también tenemos postre de nata de regalo. -Para ello ya sabes las reglas, Jaime. Deberás ponerte estas gafas especiales y no quitártelas en lo que te comes el postre especial. Si ya pintaba oscuro el asunto, con lo de no quitarse unas «gafas especiales» me saltaron todas las alarmas. Todos los monitores tenemos formación contra el abuso sexual y esto tenía todas las papeletas. Tenía que ver lo que estaban haciendo. El almacén es bastante estanco, y apenas tiene ventanas, pero en el pasillo donde estaba escuchando si había ventanas a la altura del techo, alargadas. Me subí con cuidado de no hacer ruido a un mueble donde se guarda la vajilla limpia para llegar a poder asomarme a la ventana. Lo que vi confirmaba mis sospechas. El niño, Jaime, que sí que era el niño más gordo del campamento, y con diferencia, era un pequeño que sufría obesidad, un niño muy bueno y risueño, pero con problemas sociales por la crueldad de sus compañeros. Era un niño de 6 años que pesaba 45 kilos, una bola con cara regordeta y piernas que se separaban más de lo normal al no poder juntarlas por su volumen. Era una bola afable que no se me ocurriría quien pudiera querer hacerle daño. Sin embargo ahí estaban Damián y Fede. El niño estaba con las gafas que usábamos en muchos juegos que no permitían ver nada del exterior y a cada lado estaban Fede y Damián con los pantalones por los tobillos, con sus pollas duras. Se pasaban un bote de nata montada que agitaban ...
... y se echaban en sus rabos. -Aquí está la primera ración Jaime, empezamos siempre con poco para ajustar el nivel de nata a tus gustos. Damián se acerco a la rechoncha cara del niño con nata en el glande. El niño al haber escuchado su voz se giró hacia él. ¿Llevaban 4 días haciendo esto? Fede había dicho que el día anterior también ganó el postre de nata… Lo que vi me impactó sobremanera. Jaime, con su sonrisa tan característica y querida por todos los monitores, abrió la boca y su propio monitor le metió el glande en ella. El pequeño cerro la boca alrededor de esa polla gruesa de un chico de 20 años. Damián se mordió el puño para evitar gemir y cuando Jaime se saco su polla de la boca no tenía nada de nata. -¿Qué tal así, Jaime? -Lo prefiero con más nata, siempre me quedo con hambre en la comida. Era cierto que el pobre Jaime tenía una dieta especial en el campamento para controlar su peso. -¡Claro! A los chicos más gordos del campamento, como eres tu, Jaime, le damos menos comidas para que disfruten de este postre doble sin que se llenen. ¿A que está bien pensado? Fede le hablaba al niño como si no estuviera poniéndose nada en los primeros cinco centímetros de su larga polla para metérsela en la boca de un niño de tan solo seis años. Al escuchar a Fede Jaime se giró en su dirección, contento de tener más nata que tragarse. Abrió la boca de buena gana y Fede le introdujo la parte de su polla embadurnada en nata. Era mucha polla para un niño tan pequeño, incluso uno con los ...