-
Romina 01
Fecha: 13/10/2026, Categorías: Fetichismo Incesto Lesbianas Autor: Romina Kioo, Fuente: SexoSinTabues30
Se llamaba Sofía, era la nueva esposa de papa. Era una mujer elegante, refinada, supongo que hermosa y aunque para mi parecía una señora estricta, demasiado sobria y siempre algo distante, la verdad es que era joven, un poco más que papá, de unos 30 y mucho más jovial de lo que por entonces yo habría admitido. Se vestía con ropas finas y olía siempre a fragancias sofisticadas y costosas. No entendía como semejante mujer habría logrado congeniar con mi papá. Se habían casado hacía pocos meses y para mi había salido de la nada, ya que no la había visto antes. Desde entonces se había comportado de manera impecable conmigo. Respetuosa, cariñosa y dedicada. A mis 13 años volvía a tener mama o al menos algo parecido. Mi madre había muerto cuando yo tenía 6 y apenas si me acordaba de ella. Papa siempre se veía preocupado, tenso, estresado, trabajaba sin parar desde el amanecer al anochecer, no sé muy bien en qué, pero lo veía poco, se iba antes de despertarme y regresaba cuando yo estaba por hacerlo. Por las noches les escuchaba follar, yo era chica, pero ya sabía de qué se trataba, tenía amigas y amigos más grandes y solían incitarme a ver porno en mi movil… lo hacía, riendo, simulando no tener interés, pero me ponía loca de excitación y cada noche terminaba masturbándome revisando esas mismos sitios vistas con gracia y desdén durante el día, me volvían una completa putita, pensaba yo, por la noche. Aprendía sin parar, gangbangs, bukkake, mamadas, squirt… cada noche me ...
... sumergía en imágenes, videos y relatos de lo más degenerado y pervertido. Y cada noche escuchaba lejanos y apagados gemidos, jadeos y sacudidas de la habitación de mi padre, que quedaba al otro extremo del pasillo que unía las habitaciones con el resto de la casa. Sabía que eso debía molestarme, escandalizarme o avergonzarme, pero la verdad es que me daba un profundo morbo, sin saber realmente por qué, me mojaba, chorreaba… y me gustaba, porque me ayudaba a masturbarme más y mejor… en mi mente me decía “no eres más que una sucia puta, una pajera, una guarra” me avergonzaba un instante y luego eso mismo me excitaba aún más. Y me dormía, relajada, entre ensoñaciones dulces, eróticas. Por la mañana todo volvía a lo habitual, a la rutina. Papa ya no estaba, Sofía me ayudaba a prepararme para el colegio y luego de un ligero desayuno me llevaba en su auto al instituto. En el camino hablábamos poco, ella sonreía poco, era un poco distante. Me preguntaba cosas de los estudios y no mucho más. Me dejaba en el lugar y se iba. Por la tarde me pasaba a buscar, se la veía siempre de mejor humor que por la mañana, un poco más afectuosa, pero manteniendo su actitud distante. Yo me duchaba, cenábamos y me iba a mi habitación, tonteaba con el móvil, me acostaba, oía que llegaba papá, venía a saludarme, hablábamos un poco y se iba a pasar la noche con Sofía. Yo esperaba un poco y me metía en mi mundo de putita pajera, buscando porno nuevo o explorando lo que había visto la noche anterior y me ...