-
Mi vecina madura (5): Marta la vecina del E
Fecha: 13/10/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: ElmerVanHess, Fuente: CuentoRelatos
Soy Raúl, contador, vivo en un edificio que parece estar rodeado de milfs maduras. Después de conocer a Lucy mi vecina hot, en una escapada a su casa volviendo en bolas me pesco Marta, mi vecina del fondo. A diferencia de Lucy la vi más formal, vestía un trajecito tipo tailleur, con una camisa entreabierta y una especie de saco, abierto adelante, descalza sé que volvía o se iba a trabajar. -Como esta vecina, volvía del departamento de Lucy tenía un tema con el… -No me explique nada. El sábado puede venir a darme una mano con unas cosas que tengo que ordenar. Espero no le disguste. -Para nada Marta, sábado no trabajo, a qué hora -Vengase a la hora que le quede bien, yo a las 9 ya estoy despierta -A las 10 estoy ahí Marta Entre y vi que me relojeaba el culo desnudo al entrar y le sonreí. Parecía que íbamos a tener otro sábado de superacción. Ese sábado amaneció un tanto feo, que mejor para pasar la mañana con mi vecina nueva. Me puse un jogging ajustado que me marcaba bien el paquete, zapatillas y una remera manga larga que también me marcaba el torso, me miré al espejo todo ajustadito una manteca para la MILF hambrienta. Salí hacia su puerta, toque timbre y cuando la puerta se abrió casi me infarto, que pasaba en este edificio con las maduras por favor. Marta más alta que Lucy, digamos 1,70, lucía una camisa atada a la cintura que dejaba ver dos poderosas tetas que pugnaban por salirse, un mini short de jean que se le metía todo en la cola con ...
... los bolsillos sobresaliendo y ojotas. -Buen día Raúl, que te paso, no te gusta lo que ves -Todo lo contrario, Marta, no lo puedo creer lo bien que estas, una diosa infartarte, perdóname el comentario un poquito desubicado -Ayyy Raúl, por favor te conocí con la cola al aire, que me hagas ese comentario habiéndote visto así es un elogio para mí, veni pasa –me dijo dándome un beso en la comisura de los labios– vos también tenés lindo culo – y me dio un toque en la cola al pasar sonriendo cómplice. Efectivamente cuando pase y giro un terrible orto, grande, regordete, más que la de Lucy, impecable también con alguna marquita, pero más rellena pugnando por comerse todo el mini short entero. -Prepare algo para desayunar si querés, enseguida te muestro lo que necesito me des una mano. Trajo café, medialunas, una torta. Cada vez que iba a la cocina no podía quitarle los ojos de encima a semejante culo, encima a propósito la perra lo movía para todos lados, el amigo ya se empezaba a pagar indisimuladamente con este jogging apretado. Charlamos mientras desayunábamos, mucho comentario con doble sentido, así como no podía sacarle los ojos de encima de ese culo, a lo que un par de veces me pesco y sonrió, también notaba que me relojeaba el bulto, alguna vez inclusive se mordía el labio inferior. -Bueno, si estás listo te muestro lo que necesito que me des una mano Raúl, venite por acá por favor. La seguí hacia su habitación con su culo moviéndose alevosamente ...