1. El gringo me pagó


    Fecha: 13/10/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: Mary Carmen, Fuente: CuentoRelatos

    ... hacerlo.
    
    Yo saqué la tranca de mi novio, y cuando la tomé me percaté que estaba demasiado mojada escurrían sus líquidos por los lados de su tranca y esta brillaba de lo dura y tiesa que estaba, entonces el gringo dejó de manosearme y se sentó junto a mi novio a dirigirme para hacerle una buena mamada a mi novio.
    
    Él me dijo que recogiera con mi boca todos los líquidos que habían salido de la tranca de mi novio, la empecé a limpiar lentamente hasta dejarla sin rastro de algún líquido, luego me dijo que mientras me comía la tranca de mi novio que la ensalivara toda hasta mojarla, así lo hice. Mi novio empezó a suspirar.
    
    Después me indicó que me la comiera toda, no sé si fue la excitación, pero a pesar de que su tranca era grande me la logré tragar toda hasta que mi barbilla hizo contacto con sus testículos, en ese momento me dieron ganas de vomitar ya que estaba muy dentro de mi boca y el movimiento de asco produjo en mi novio una reacción descomunal de placer, entonces lo seguí haciendo así hasta evitar que yo vomitara
    
    Luego de un rato mi novio empezó a eyacular y yo que a veces sentía un especial desagrado por probar el semen, no hice ni un gesto de repudio, empezó a tirarme grandes chorros los cuales con rapidez me los tragué disfrutando cada momento, pero como se vino tanto el semen escapaba de mi boca rodando por los costados de aquella maravillosa tranca, después de que termino me dispuse a limpiarlo de semen que había escurrido por su tranca, con mi ...
    ... lengua lo limpié todo no dejando ni un solo rastro del semen que había salido.
    
    Al voltear al ver al gringo vi que tenía su tranca en la mano, también de tamaño tremendo, entonces como toda una puta me abalancé hacia ella y me la empecé a comer. Después de un momento él sacó un condón de sabor, y yo con gran habilidad se lo coloqué con mi boca, entonces me alzó y como una muñeca de trapo me clavó con su enorme tranca el solo hecho de sentir que me llegaba al fondo hizo que tuviera un gran orgasmo.
    
    Después él se recostó sobre una mesa, y yo me senté arriba de él, me meneaba de arriba hacia abajo parecía una perra en celo, deseosa de más, él con una de sus manos me tomó del clítoris, yo sentía riquísimo, y de una manera fuerte me apretó el clítoris y me alzo lo más que pudo, yo sentía un dolor tremendo.
    
    Con su otra mano y sin soltarme dirigió su enorme tranca a mi ano, entonces me incrustó la punta, lo cual me dolió bastante, y después de momento me soltó mi clítoris y yo bajé ensartándome por el ano con su tranca, yo vi hasta estrellitas y él empezó a hacerme girar mis caderas de un modo cadencioso, hasta que le dije que por favor me dolía mucho que me la sacara, cada embate era como un calambre que recorría toda mi espalda, después de un rato de suplicarle, él me la sacó, pero me dijo que yo le ayudara a terminar.
    
    Entonces él se sentó con las piernas abiertas y yo me hinqué entre ellas, me dijo “escúpemela”, yo le escupí su tranca y la tomé con mi mano y lo empecé a ...