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Mi vida. Resplandores y tinieblas (2)
Fecha: 14/10/2026, Categorías: Infidelidad Autor: lolalp, Fuente: TodoRelatos
... joven, Ana de veintiún años con un novio que había quedado en Madrid y la otra, Amanda de veintinueve, con un novio desde hacía varios años y a punto de casarse a su regreso. Al salir de la sala, conversamos con nuestros compañeros un momento, Ana rápidamente se nos acercó, y hablamos en español con ella. Un momento después, también se acercó Alice, que hablaba español, con ese acento francés que lo hace tan atractivo para nosotros y rápidamente se formó un grupito entre los cuatro que nos acompañaría por esos seis meses. Caminamos los cuatro de regreso al albergue, y supimos que Alice estaba en nuestro piso, en la habitación ocho y Ana estaba en el piso tres, habitación quince. Esa misma tarde salimos los cuatro a pasear por las calles de Londres, caminamos, tomamos un café y luego volvimos al alojamiento a la hora de cenar. A partir de ese día fuimos inseparables, luego de las clases nos juntábamos los cuatro a estudiar en alguna de las habitaciones por dos o tres horas, luego salíamos a pasear recorriendo diferentes lugares, volviendo a la hora de cenar. * Hablaba por teléfono o por videollamada casi todos los días con Adriana, poniéndola al día de mi vida en Londres, del instituto, del albergue, de los compañeros y le contaba y mandaba fotos de los lugares que iba conociendo. Ella por su parte, me contaba de sus cosas, de su novia, sus estudios y de lo aburrida que parecía su vida en comparación con la mía. A Gloria también la llamaba por ...
... teléfono, aunque no todos los días, para contarle como iba todo, y en cada una de esas llamadas, me decía lo que me extrañaba, y lo que se notaba mi ausencia en casa, con lo que casi no tenía con quien hablar hasta la llegada de Adriana, si es que no se iba a casa de su novia, y mi padre, volviendo a la hora de cenar, el día que lo hacía en casa. * Poco a poco nos fuimos conociendo con esas dos chicas que nos parecían muy agradables y la confianza entre los cuatro fue creciendo, Alice era una chica más bien baja, supongo que por el metro sesenta, de cuerpo normal, sin nada estridente y vestía ropa que no dejaba notar su cuerpo, al contrario que Ana, de más o menos un metro setenta, una tetas difícil de ocultar y un culo portentoso. Ya el segundo día vi cierta complicidad entre Maite y Alice y recordando lo que me había dicho, imaginé que esas dos preciosuras tendrían su experiencia. Y no faltó mucho, dos días después, luego de cenar, fuimos para las habitaciones y antes de entrar en las nuestras, Maite me dijo: -Facu, me doy un baño y a las nueve voy para la habitación de Alice, ya te imaginarás para qué… -Me parece muy bien! La verdad ya me lo imaginaba… las vi muy cercanas… -Alice es bisexual! -Está muy bien! Estoy seguro que lo vas a disfrutar! -Le dije a Alice que me gustaría que vos nos vieras y me dijo que sí, ¿qué decís? ¿Te venís? -Por supuesto! No me perdería eso por nada del mundo! Pero… ¿a Ana no la invitaron? -Esta vez no… no sabemos si ...