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JOSE ANTONIO 3 y 4
Fecha: 14/10/2026, Categorías: Confesiones Autor: koldo, Fuente: TodoRelatos
JOSE ANTONIO 3 MARISA, la sobrina de Mari la pajillera. En el piso de debajo, vivía Mari” la pajillera” se decía que en sus años buenos había sido la querida de un cura o un militar (dependía de las versiones) que le había regalado el piso donde vivía a condición de ser solo para él, durante casi dos décadas la pasaba una mensualidad y allí estuvo ella solo para él, pero los años no perdonan y lentamente la abandono con casa pero casi sin ahorros. Como tenía a su cargo a una sobrina Marisa (según otros su hija) e intentando ser un buen ejemplo para la jovencita, Mari trabajaba fuera del barrio limpiado casas y portales, y a las tardes / noches satisfacía a algunos viejos necesitados en las filas traseras de los cines x y en algunos WC, s, ella luchaba por todos los medio para que esa sobrina no acabara trabajando en el barrio, Marisa era una jovencita delgada, feúcha y también algo “cortita” y Mari vio en José Antonio al marido perfecto solo tenía que lograr que su sobrina se convirtiera en el objeto de su deseo , era un buen partido tenía trabajo, no bebía en exceso, no se drogaba, no era violento y su vida sexual era bastante normalita para lo que ella conocía. Un par de cenas con tortilla de patatas y vino en piso, y pronto los nombro novios, rápidamente convenció a José Antonio y este que abandono su piso de alquiler y compro un pisito muy barato junto a la Petroquímica allí donde acaban todos los que quieren pisito y no tiende dinero, allí donde acaban los ...
... sueños, viendo desde sus ventanas las chimeneas que escupen mierda día y noche. Fue un noviazgo corto, pero Marisa se comportó como una chica respetable solo se dejaba tocar, besar y de vez en cuando le hacía una paja en el portal o en un descampado cercano. Esa situación enloquecía de amor y ansias a José Antonio, ella era para él, ella no se dejaba, ella era decente. Mari y Marisa le obligaron a dejar su vida de putas y pollas en el barrio chino, y el se quería casar para poder disfrutar de todos los placeres del sexo con amor en una vida tranquila y respetable. Y loco por ser su dueño se casó, y esa noche como debe de ser la penetró por primera vez. Se corrió rápido entre sus piernas casi sin meter, ella era virgen y esa noche parece que siguió siéndolo. JOSE ANTONIO 4 LA VIDA REAL. El matrimonio. Ahogados por la hipoteca y en plena crisis industrial la pareja sobrevivo a duras penas el taller cerro y sobraban obreros, también había excesos de mujeres dispuestas a cuidar críos o a limpiar casas o portales, fueron años duros que por otro lado les unieron mucho, necesidad, pobreza, amor y sexo matrimonial. Marisa era “cortita” de tamaño y entendimiento; para ella José Antonio lo era todo; el hombre al que disfrutaba obedeciendo en todo, y él se encontró dueño y señor de alguien dispuesta a obedecerle. En el sexo él decía que hacer, cuando cómo y por dónde; aunque algo torpe al inicio el pronto logro convertir a Marisa en su muñeca de goma particular, era perfecta ...