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Cambio de Vida II: Las reglas de la casa
Fecha: 15/10/2026, Categorías: Transexuales Autor: Susana hoty, Fuente: TodoRelatos
Cambio de vida II: Las reglas de la casa. Seguí a Lidia por el corredor hasta una habitación amplia, en ese momento la habitación literalmente estaba vacía, solo había una cama King sise sin sabanas, un tocador sin utensilios, un ropero vacío, una sala de estar con una mesita y un televisor enorme, así mismo había un espacio con un escritorio y un librero vacío, por último al fondo pegado a un ventanal había una tina de baño para una persona, era dorada y en mi inocencia creí que era de oro, ja, ja, ja, pero lo esencial es que Lidia me dijo que esa era mi habitación y que al fondo del pasillo del otro lado estaba la habitación de mi tío, me enseñó también junto a la puerta de entrada un panel que indicaba varios lugares de la casa, la lista de lugares tenía nombres como: habitación principal, sala, comedor, etcétera, Lidia me explicó que el señor (O sea mi tío) tenía un aparato con él para que cuando oprimiera un botón, yo supiera donde estaba el, y me dijo que si el me llamaba el timbre sonaría como una campana melodiosa y si llamaba a la servidumbre sonaría un timbre, así que si sonaba la campana yo debía ir al lugar que aquel panel indicara. Luego de la explicación Lidia me invitó a entrar en la tina, que ya estaba lista con agua tibia, me encantó la sensación, y Lidia se encargó de consentirme, me limpio el cabello, la espalda, me limpio bien por todas partes, y mientras me limpiaba me dijo que mi tío odiaba los malos olores, por lo que debía bañarme mínimo dos ...
... veces al día, y para eso tenía mi baño personal, el cual estaba oculto con una puerta que era igual al muro de la habitación y que estaba junto al tocador, también me explicó que la servidumbre ya estaba avisada de mi presencia pero que no debía preocuparme por lo que hiciera con mi tío, ya que la servidumbre nunca diría nada al respecto, por último me dijo que toda la servidumbre haría todo lo que yo pidiera y me daría todo lo que yo quisiera, siempre y cuando mi tío no hubiese dado una orden contraria. Dicho todo aquello y que termino de limpiarme me pidió salir de la tina y tras secarme y darme una bata a mi tamaño, me puso una toalla en el pelo y en eso tocaron a la puerta, Lidia abrió y entró una muchacha muy bonita que al verme se emocionó mucho: — ¡Hay pero que lindura! Dime ¿Tu eres Susana? —Ah, sí, soy yo. —respondí porque al principio no sabía que decir, ya que aún no me acostumbraba al cambio de nombre. —Bueno, déjame presentarme, soy Laura y soy tu maquillista y estilista personal, salvo cuando tu tío me diga cómo quiere verte, tú puedes elegir como quieres que te arregle, por ahora vamos a arreglarte para tu cita con tu tío. Era mucho que procesar de hecho, pero no podía negarme, Laura me puso en el tocador, y comenzó secando mi cabello y peinándolo, me dijo que no debía preocuparme dado que mi cabello crecería y ya podría hacerme peinados más lindos, pero en ese momento me peinó muy al estilo de los 80, y luego me puso un poco de maquillaje en la ...