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Amigos en la fortuna. Séptima parte
Fecha: 16/10/2026, Categorías: Grandes Series, Autor: MujerQueDesea, Fuente: TodoRelatos
—Vamos a hacer historia —dijo Jorge, apretando el paso mientras caminaban por la acera rumbo a la administración de loterías. —O una locura —replicó Estefanía, llevándose las gafas de sol a la cabeza y echando un vistazo a su alrededor—. ¿Tú estás seguro de que esto no es un error del sistema? ¿Que no estamos soñando? —Si esto es un sueño, que no me despierten —bromeó él, con esa sonrisa suya de crío pillo—. Aunque claro... ahora que lo pienso... siempre podría coger el boleto y largarme con los 220 millones. Estefanía se detuvo en seco y lo miró con una ceja arqueada. —¿Perdona? —¡Es broma! —rió Jorge, levantando las manos en gesto de paz—. Es inútil, mujer, si el boleto está firmado por todos los del grupo. Está la captura en el chat, tenemos testigos, hay un rastro digital más largo que la lista de cosas que quiero comprar con este dinero. —Menos mal —refunfuñó ella, pero una sonrisa le asomaba en los labios—. Como se te ocurra hacer una de las tuyas… —Haré muchas de las mías, Estefi, pero ninguna sin ti —dijo, y le guiñó un ojo. Al llegar a la administración, un pequeño local con el toldo azul gastado por el sol, Jorge se detuvo. Algo no le cuadraba. Un par de personas con mochilas y cámaras de fotos estaban merodeando por la acera de enfrente. Dentro del local, un hombre con chaleco de periodista hablaba con el dependiente mientras este asentía con expresión nerviosa. —Es aquí —confirmó Estefanía. Jorge no se movió. Su intuición, o quizás ...
... su paranoia, se activó. —Espera. No me gusta esto. —¿Qué pasa ahora? —Mira a tu alrededor —susurró él—. La prensa ya está aquí. Si comprobamos ahora el boleto, salimos en todos los telediarios esta noche. ¿Tú quieres eso? —La apuesta fue de todos, no es solo cosa tuya y mía —dijo ella, cruzándose de brazos—. Tendrán que enterarse. —Sí, pero nosotros deberíamos decírselo. No este señor con cara de lunes eterno —dijo señalando al dependiente, que ahora estaba hablando por teléfono—. Mira, vámonos. Antes de que esto se descontrole. Estefanía dudó un segundo, pero asintió. Tenía razón. El ambiente empezaba a oler a titular. —¿Y entonces qué hacemos? —Llamamos a Sonia. Que convoque a todos esta tarde en nuestra casa. Ocho en punto. Así damos tiempo a que los que viven fuera lleguen. Y si se ponen pesados con el “¿pero qué pasa?”, les dices que traigan algo de picar y se lo contamos con una cerveza en la mano. —¿Y tú qué vas a hacer mientras? —Buscar una caja fuerte —bromeó Jorge mientras ya marcaba el número de Sonia. La llamada fue breve. —¿Sonia? Soy Jorge. Necesito que convoques a todos esta tarde a las ocho en nuestra casa. Importante. Sin excusas. —¿A todos? ¿A los de la cena? ¿Y a qué viene tanto misterio? —preguntó Sonia, sorprendida. —Es una sorpresa. Te va a gustar. —¿No puedes decirme nada más? —Si puedes pasarte por casa en media hora, te lo cuento con una cerveza. Pero guarda el secreto. Es grande. —Vale... ahora me has ...