1. Nuevo Poder Cap 2


    Fecha: 16/10/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Rchp, Fuente: TodoRelatos

    ... instante. Luego, el orgasmo la atraviesa, una oleada de placer que la hace gritar con fuerza, con su voz llenando la habitación. “¡Aaaah! ¡Hiroshi! ¡Hiroshi! ¡Me corro... me corro otra vez...!”, grita, con sus caderas retorciéndose, con sus manos apretando la manta, con sus piernas temblando bajo su cuerpo. “¡Te siento... te siento tanto...!”
    
    Hiroshi, con sus ojos oscuros, con su cuerpo aún sobre el de ella, se detiene un instante, con su pene enterrado por completo, con su glande pulsando dentro de ella. Siente cómo su sexo se contrae, cómo su cuerpo se estremece, cómo su calor se expande. Y no puede resistirlo. Su cuerpo responde, su vientre se tensa, sus testículos se levantan, su pene se hincha aún más dentro de ella.
    
    “¡Mmm... Sakura... Sakura...!”, gruñe él, con voz ronca, con su cuerpo arqueándose, con su pelvis empujando contra la de ella, con sus brazos rodeándola, con su boca rozando su cuello. “Me corro... dentro de ti...”
    
    Sakura siente el calor, el espasmo, el chorro espeso que se derrama dentro de ella. Primero una descarga, luego otra, más fuerte. Su vagina se llena de ese líquido caliente, viscoso, que se extiende por su interior, que la rellena por completo. Hiroshi empuja con fuerza, con su cuerpo aún sobre el suyo, con su pene aún dentro de ella, bombeando, llenándola.
    
    “¡Hiroshi...! ¡Te siento... te siento corriéndote en mí...!”, jadea Sakura, con su voz aún rota, con sus ojos cerrados, con su cuerpo aún sacudido por el placer. “¡Tu semen... ...
    ... está caliente... está llenando mi vientre...!”
    
    Él no se retira. Se queda dentro de ella, con su pene aún enterrado, aún bombeando lo que queda. “Eres mía, Sakura. Por completo. Mi semen está en ti. Mi esencia te llena. Mi poder te ha marcado.”
    
    Sakura se muerde el labio, con sus manos aferradas a la manta, con sus piernas aún temblando, con su respiración entrecortada. “¡Sí... sí, Hiroshi...! ¡Lléname... lléname más...!”, susurra, con su voz llena de entrega, con sus ojos brillantes de placer, con su cuerpo aún joven, aún palpitante, aún mojado por él.
    
    Él la besa en la nuca, con pasión, con posesión. “Eres mía ahora. Para siempre.”
    
    Y Sakura, con su cuerpo aún en crecimiento, con su alma aún en transición, se entrega. Ya no es solo una niña. Ya no es virgen. Ya no es la misma. Es mujer. Es suya. Y lo grita con cada jadeo, con cada grito, con cada gema de placer que escapa de sus labios.
    
    “¡Hiroshi...! ¡Hiroshi...! ¡Te amo... te amo...!” grita ella, con su voz quebrada, con sus caderas aún moviéndose, con su cuerpo aún buscando más. “¡No me dejes... no me dejes...!”
    
    Él no lo hace. Se queda con ella, dentro de ella, con su semen aún caliente llenándola. Con su cuerpo aún unido al suyo. Con su alma aún envuelta en la de ella. Y mientras Sakura grita su nombre, con su placer aún creciendo, Hiroshi sonríe, con la satisfacción de quien ha transformado a una diosa. Con su boca aún llena de sus jadeos. Con su cuerpo aún lleno de su entrega.
    
    “Eres mía,” le murmura al ...
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