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Nada más me bastó darle un toque con mi verga por sus nalgas, para que le saliera todo lo maricón que es.
Fecha: 17/10/2026, Categorías: Dominación / BDSM Gays Autor: Martehijodejupiter, Fuente: SexoSinTabues30
... duele nada, es más si quieres probarlo, solo me lo dices, y aquí mismo me bajo los pantalones, para que me lo metas.” Él con una estúpida sonrisa, me dijo. “Vamos al sofá.” Como era de esperar, con la gran borrachera que él cargaba encima, su miembro se fue de vacaciones, al parecer sin decirle nada. Ya que por más que él lo intentaba, nada que se le paraba, fue cuando le sugerí, que me dejara darle un toque, cosa que no entendió, por lo que le dije que, en ocasiones, a mi esposo le ha sucedido, eso. Que por más que quiere, no se le para, hasta que yo con mi verga, le doy un toque entre sus nalgas, y se le pone como un mástil, lo que es completamente falso, ya que, en la relación con mi esposo, yo soy completamente pasivo, y a él nunca le ha sucedido algo como eso. Lo más gracioso de todo, es que el pendejo del nuevo empleado, ni tan siquiera lo pensó, y bajándose los pantalones, me ofreció sus blancas nalgas, para que yo le diera un toque, cosa que cuando comencé hacer, él comenzó a gemir, y como que se me fue la mano, o mejor dicho se me fue toda mi verga dentro de ...
... su culo, ya que lo penetré por completo, mientras que él pegaba, un fuerte grito de dolor. Pero al cabo de los siguientes, segundos, de golpe se quedó en silencio, y a medida que yo comencé a sacar y meter toda mi parada verga, entre sus nalgas, él comenzó a mover sus caderas, con fuerza, hasta llegándome a pedir que le diera más y más duro. Esa noche no tan solo le di repetidas veces por el culo, sino que también lo puse a mamar, pero antes de marcharme para mi casa, cuando él ya estaba bien dormido, sobre aquel sofá, con su culo bien abierto, derramé el contenido de todos los condones que usé, entre sus nalgas, y me fui. Al siguiente lunes, no se presentó a trabajar, llamó diciendo que estaba indispuesto, pero el martes cuando llegó, parecía ser otra persona, mucho más humilde, y hasta simpático, además más nunca volvió, hacer comentarios, sobre mi persona. A los pocos días nos enteramos, en la oficina, que recién y se había puesto a vivir, con un tipo del ambiente gay, famoso por las grandes dimensiones de su miembro, y porque lo que le gusta es, vivir de sus parejas…