1. Nicolás


    Fecha: 19/10/2026, Categorías: Gays Autor: HERNANT, Fuente: CuentoRelatos

    ... y me dijo que tendría que quedarse unos cuantos días más porque la abuela estaba enferma. No puse ningún reparo, todo lo contrario, le dije que no se preocupara, que me las arreglaría para comer y esas cosas.
    
    Ese domingo fui a ver a mis padres y estaba Nicolás con su mujer, nos saludamos, les conté lo de mi esposa y mis padres me dijeron que por qué no me quedaba con ellos, me pareció una buena idea, después de almorzar, las dos mujeres se arreglaron y se marcharon al cine y después a tomar algo, querían estar lejos de los hombres según ellas. Nos quedamos los tres.
    
    Ayudé a lavar loza y ordenar, luego papá se sentó en su sillón favorito sacó una cerveza y se puso a beber, Nicolás hizo lo mismo mientras aparecía en pantalla el equipo de futbol que les gustaba.
    
    Yo quería comerme el trozo de carne de Nicolás y lo miraba con ansias, sonó el celular de papá, era su otro amigo Juan, papá le dijo que se pasara por la casa y al poco rato apareció Juan, un hombre de la edad de papá delgado con cara de niño. Nos sentamos los cuatro, yo me senté al lado de Nicolás y Juan con papá.
    
    Nicolás puso una mano sobre mi pierna, quería que la retirara, estábamos con papá y otra persona, pero Nicolás insistió y poco a poco comenzó a acariciar mis piernas, me calenté, de repente me di cuenta que papá estaba mirando me puse rojo de vergüenza, pero papá sonrío, Nicolás me metía mano abiertamente, me tocaba el culo, empezó a morderme el cuello, miré a papá y con sorpresa vi como el hombre de nombre Juan se había puesto de pie y papá le chupaba la verga.
    
    Al rato estábamos los cuatro en bolas, mi papá a cuatro patas era ensartado por Juan y yo también a cuatro patas era ensartado por Nicolás, nos mirábamos con papá y nos sonreímos cómplices. Cuando se corrieron en nuestros culos, dieron cuenta de nuestras vergas y Juan y Nicolás nos hicieron corrernos abundantemente en sus bocas, quedamos tirados en el piso cansados, no hubo que dar explicaciones ni nada entre papá y yo.
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