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Pongo fina a mi hermanita china (I)
Fecha: 20/10/2026, Categorías: Incesto Autor: VickySG, Fuente: TodoRelatos
... noche, cuando los niños ya dormían en la cama supletoria, me follé a mi mujer sin poder evitar pensar en María. Me desperté en plena noche con los mismos pensamientos. Me preguntaba si realmente se dejaba hacer todas esas cosas. Estaba muy empalmado, el polvo con Johanna no me había saciado. Fui al cuarto de baño y busqué porno asiático en el móvil. Me masturbé como un loco viendo a una joven china siendo penetrada brutalmente. Lo puse todo perdido de semen. No era una infidelidad, pero lo sentía como tal porque había vuelto a caer y encima pensando en mi hermana. Al día siguiente nos reunimos todos para celebrar la nochebuena. Mi madre había preparado un montón de comida deliciosa y María parecía de mejor humor. Llevaba un vestido rojo y nos recibió de forma muy cordial, incluso estuvo jugando con los niños y charlando con mi mujer. - Parece que María está hoy más tranquila. - Bueno, la he tenido que amenazar con quedarse sin regalos, pero sí. - A ver si así al menos tenemos la noche en paz. Nos sentamos a la mesa de tal forma que mi esposa quedó a mi lado y mi hermana justo en frente. La noche transcurría con tranquilidad y harmonía. Nos estuvimos poniendo al día y recordamos muchas anécdotas del pasado. María se reía y hacía bromas constantemente, con el rostro relajado parecía mucho más guapa. Cuando mi padre sirvió los turrones, la cosa se comenzó a complicar. Por debajo de la mesa, mi hermana estiraba una de sus piernas y llevaba su pie a mi ...
... paquete. Le suplicaba con la mirada que parase, pero hacía caso omiso y frotaba con más fuerza mientras yo disimulaba como podía y ella continuaba la conversación como si no estuviera pasando nada. Con toda mi familia alrededor, el bulto de mi entrepierna crecía cada vez más. Cuando por fin paró, quise esperar a que se me bajara la erección para levantarme e irme con la excusa de que ya era tarde. Pero enseguida María volvió a la carga. Me lanzó una nuez a la cabeza que me hizo bastante daño. - María, guapa, ¿puedes estarte quietecita? - Perdón, hermano, se me ha escapado. - Bueno, no pasa nada. - Ha caído debajo de la mesa, ¿me la puedes dar? Aquello no me daba muy buena espina, pero no me podía negar. Me agaché y me metí debajo de la mesa. Entre todas las piernas, destacaban las de mi hermana, que se subió el vestido. No llevaba ropa interior y me mostró sus partes íntimas, cubiertas por una gran cantidad de pelo liso. Me quise levantar de golpe y me di con la cabeza en la mesa. Me puse de pie deprisa y dije que tenía que ir al lavabo antes de volver al hotel. María dijo que si se había terminado la cena, ella se iba ya a su habitación, pero fue detrás de mí. - Sal de aquí, te has pasado. - Solo estoy cumpliendo las fantasías de mi hermanito. - Estás muy equivocada. - ¿Quieres tocar? - Se lo voy a decir a mamá. - No te atreves. Se volvió a subir el vestido, pero en esta ocasión cogió mi mano y se la llevó al coño. Sí que había fantaseado ...