1. Follada y feliz. Mi novio y su amigo (cap. 14)


    Fecha: 21/10/2026, Categorías: Transexuales Autor: Paty Zamptano, Fuente: CuentoRelatos

    ... en medio de ambos, casi mareada por la gran excitación. Puse una mano en la entrepierna de cada uno y comencé a sobar sus bultos, por encima de sus pantalones se podían ver grandes.
    
    La polla de mi novio, a quien llamaré G., ya la conocía muy bien y era hermosa, una delicia de pene, que me hacía gozar como loca. Con una mano en cada uno de sus bultos, de pronto J., me abrazó muy suavemente besándome con ternura, me dijo –Ay mamacita, eres un ángel y tienes un cuerpazo, quiero meterte la verga hasta que no puedas ni caminar ni sentarte-. Yo di un gritico muy de putita, ante la expectativa de sentir esa polla en mi colita.
    
    Le quité el pantalón y la trusa al amigo, saltó una delicia de pene, como de 25 cm., de largo y tan grueso que cuando lo tomé con la mano no cerraba, era de color morado, con las venas muy marcadas en un tronco suave y duro a la vez, su cabeza estaba cubierta por una piel sin circuncidar. Se la empecé a sobar de arriba abajo y se le puso más parada y dura.
    
    La tomé con ambas manos sobándola, acercándome a su oído le dije, -Papi, ¿Quieres que te la mame? Sin esperar respuesta acerqué mis labios apretando suavemente el prepucio, le pelé la cabeza usando labios y lengua, la besé varias veces absorbiendo con los labios, la piel del prepucio regresaba cubriendo nuevamente el glande y yo se lo volvía a descubrir, repetí este juego hasta que pareció que se iba a venir en mi boca, en el momento de casi explotar detuve el juego tapando con la lengua el ...
    ... orificio urinario, esto impidió que eyaculara.
    
    Luego de un instante, me la metí toda en la boca hasta que mi nariz tocó su pubis, aguantando ese enorme pene palpitante; me la saqué lentamente acariciando el tronco con la lengua, le absorbí la cabezota y me la volvía a meter, hasta donde me cupo, pues parecía crecer más al tiempo que sentía con locura y gran morbo como se ponía aún más dura. Y ¿mi novio? Me vio tan caliente con su amigo que se limitó a mirar y hacerse una paja.
    
    En ese momento, ya estaba excitada como una loca y anhelaba que este hombre me perforara la cola con su virilidad. Le dije –Papi, ya métemela, te lo suplico. Se recostó de espalda en el sofá y yo me coloqué a horcajadas, su fierro estaba en la zanja de mi trasero y con gran experticia sin usar las manos me trepé en ese pene húmedo por mi saliva y me dejé caer gimiendo sobre él hasta que tocó el fondo de mi ser.
    
    Nos quedamos quietos, yo adaptándome a ese grosor y largura, y él sintiendo cómo los anillos de mi recto se ceñían a su virilidad. Comencé a succionar con mi ano su pene, apretándolo suavemente y él dio sonoros suspiros de placer diciendo, -Ay mamacito, adoro tu apretado culito. Enseguida, subí y bajé esa delicia de verga, mi culo iba de arriba abajo, combinando con movimientos circulares y arqueando la espalda, con lo cual, apretaba más ese fierro de carne dura y suave. Como siempre me ha gustado gemir cuando me lo hacen, lo hice pero ruidosamente, casi gritaba de placer.
    
    Sentí que ...