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Las fantasias de Eva. el mormon
Fecha: 22/10/2026, Categorías: Sexo Interracial Autor: icharlines, Fuente: TodoRelatos
LAS FANTASÍAS DE EVA EL MORMON CHARLINES Aquella visita a Galicia, aún hacía mojar las bragas de Eva, que no podía olvidar la golosa boca de la baronesa. Recordaba esa suma delicadeza y como esa piel tan suave se juntaba con la suya. Fija en la pantalla, recordaba esos momentos vividos en aquella preciosa casa. El timbre de su puerta sonó, eran poco más de las seis de la tarde. Eva algo enfadada se levantó, no esperaba a nadie. Al abrir la puerta, ante ella apareció un enorme negro, perfectamente vestido con un elegante traje. • Buenas tardes, señorita, ¿conoce usted la religión mormona? Eva completamente obnubilada, no podía dejar de mirar ese pedazo de hombre, al cual llegaría por la cintura o poco más. Su mirada descaradamente se fijó en el bulto que prácticamente tenía frente a ella. Su cuerpo lubrico en gran cantidad. Ella siempre había querido follar con un negro y ahí, delante de ella había un imponente ejemplar. • Señorita, ¿me ha escuchado? • Si, si, pase, pase por favor, pase. Al entrar en el salón, Eva vio con estupor que la película porno que estaba viendo, seguía en pantalla. Buscó el mando de la televisión con suma rapidez y apagó esta. Al volverse, descubrió una sonrisa en la cara del hombre. • Perdone, no me he presentado, me llamo Abrahán. • Que tonta, perdone, Eva, yo soy Eva. El hombre se acercó, envolvió a Eva con sus brazos y apretándola contra él, le dio dos besos en las mejillas. Eva creyó deshacerse en los fuertes ...
... brazos del hombre que la envolvía cubriéndola totalmente. Ella procuró aguantar el abrazo todo lo que pudo, sentía contra ella algo gordo, que duro, tendría que ser un espectáculo. • ¿Está usted bien señorita? • Eh... sí, sí. Por favor siéntese y cuénteme. Abrahán empezó a contar a Eva las excelencias de su religión. Pero eva estaba absorta en la boca y los labios del hombre, su gran pecho y sus fuertes brazos. De vez en cuando se fijaba en la gran lengua que seguro cubriría su coño en su totalidad. Eva lentamente se iba calentando dentro de su propia fantasía, ya no escuchaba, no sabía lo que el hombre le estaba diciendo. el hombre se dio cuenta y le preguntó. • ¿Perdone, le aburro? • Eh, no, no, perdone usted, creo que iré a por una cerveza ¿quiere usted una? Rápidamente y sin esperar respuesta, Eva se levantó fue a la cocina, abrió el frigorífico y buscó dos cervezas. Se giró y se dirigió al comedor, no sin antes apretar sus piernas. Al llegar al comedor Eva, se encontró al hombre en pie. Le acercó la cerveza y el hombre dio un paso hacia ella, se le acercó, casi pegado a ella. • Es usted una mujer muy bonita, le dijo El hombre sabía que Eva estaba caliente, su olor la delataba. Eva ese día se había vestido para estar por casa con una fina camiseta de tirantes y una corta falda. Los pezones de Eva se marcaban sobre la fina tela y este detalle no había pasado desapercibido para Abrahán. Este acercó una de sus manos al cuerpo de Eva, con la yema de su ...