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PLACERES DE UNA FAMILIA COSTEÑA 4 Tormenta en Barranquilla
Fecha: 24/10/2026, Categorías: Gays Incesto Sexo con Maduras Autor: henry Duran, Fuente: SexoSinTabues30
... rica— dejo escapar Wilmer mientras veía la belleza de hijo que tenía, en esta nueva posición las nalgas tomaban un nuevo alcance, el nene además tenia sus caderas anchas como una señorita, resaltaba la espalda limpia que tenia con su pequeña cintura, que era estrujada por las ordinarias manos de su padre, Wilmer estaba ido concentrado mirando abajo, cuando se sintió explotar, escucho —ahhh papi, con cuidado me duele— susurraba el pequeño campeón, sin imaginar que esto era una invitación para ser reventado con mas fuerza, no solo la velocidad aumento si no que dentro en sus entrañas podía sentir como la verga de su papá se hinchaba, para este momento el pequeño era sujetado por los hombres y más parecía un muñeco, solo se movía al ritmo de la bombeada tan tremenda que le daban por el culo. El duro palmoteo se oía en toda la casa, y no era para menos, estábamos hablando de grandes dimensiones, el enorme culo del nene, el gran tamaño de su padre, y todo el sudor que corría, el gran pectoral y espalda de Wilmer estaban completamente mojados, al nene le caían gotas de sudor que no lograban distraerlo del continuo golpe en su interior, de repente el padre lo toma y lo pega a él, así sin sacársela, con toda su verga adentro Wilmer en un desespero animal comienza a besar y a lamer lo que alcanzaba del nene, este solo jadeaba y poco a poco encontraba la seguridad de expresar su placer. Su padre le lamia su cuello, espalda, pasaba sus manos por el cuerpo de Betico, encontrando a su ...
... hijo pellizcando sus propias tetillas —déjame a mi— le expreso casi como una orden, a lo que Betico obedeció sin pensar —ahhh papi— gemía mientras Wilmer con toda maestría dominaba los pezones de su pequeño hijo, el palmoteo de la entrada y salida de la verga sonaba de fondo, al tiempo que alzaba su mirada para ver a su padre animal, jadeando por el trabajo manual que se realizaba en sus tetillas, y claro la culeada tan bárbara que recibía en sus intestinos —papi ¿te gusta? — pregunto Betico sin encontrar respuesta, solo sintió la mano de su padre que lo tomaba del cuello a lo que Betico inocentemente respondió con —papi dame un beso— Wilmer no supo que hacer, hacia años no quedaba paralizado durante una culiada, no estaba acostumbrado a besar, él era más de usar, culear y desechar, menos a un hombre, pero él no era un hombre… era su hijo, su pequeño campeón, vio los ojos de su hijo, llenos de amor, de confianza, rogándole con la mirada que lo quisiera, que lo besara —papi, bésame— y acá fue el momento en el que el padre obedeció, le metió la lengua tan profundo que el nene se sintió ahogado, pero jamás se detuvo, aguanto como el machito que su papá le inspiraba ser, solo pensaba en el sabor de la saliva de su padre y lo rico que era, mientras Wilmer se sintió elevado no por la droga que consumió, sino por su nueva adicción, la boca de su pequeño. El nene gemía con mas confianza mientras su papá le comía los labios con su boquita abierta, Wilmer mordía, lamia o chupaba lo ...