1. Primera vez con mi Padre 4


    Fecha: 24/10/2026, Categorías: Gays Autor: Osito, Fuente: TodoRelatos

    ... garganta, haciendo que vibrase más y le gustase más todavía. Mientras notaba mi polla dura como una piedra sin tocarme. Hasta que llegado el momento se tensó y notaba cómo explotó su leche en mi interior.
    
    Arturo “me corro joder”.
    
    Que manera de correrse la leche me entraba directamente al estómago de lo profunda que tenía su polla en mi garganta. Al notar su leche espesa me corrí como una bestia sin tocarme, disfrutando de tener su polla atascada en mi garganta soltando toda su carga. Al sacarla de mi interior Arturo no me tuvo que decir nada, sólo me la puso delante y yo me puse a limpiarla, con todo el tacto del mundo, con ganas y dedicación. Al dejarle bien limpia, Arturo me ayudó a levantarme y él se tumbó en la cama. Yo me limpié mi corrida en el baño y me fui directo, a su lado en la cama.
    
    Y tras darnos un beso, nos quedamos dormidos haciendo la cucharita. Ambos dormimos del tirón toda la noche, reponiendo fuerzas para el día siguiente.
    
    A la mañana siguiente me despertó una sensación familiar, una que me daba mucho placer. Una leve caricia de un glande acariciando la entrada de mi culo, y especialmente su polla haciendo fuerza contra mi culo, lubricando mi entrada con todo el precum que soltaba, mientras me restregaba la polla en la entrada de mi culo, acariciaba con su barba en mi cuello dándome besos, y lametones en mi cuello, y mordiendo levemente mis hombros. Daba un gusto el cosquilleo de su barba. Y entonces noté como alzaba una de mis piernas, ...
    ... sujetándola con una de sus manos y alzando una pierna, me puso una rodilla en el hueco de la mía sujetando mi pierna, y me la comenzó a meter con paciencia. En eso se me escapó un pequeño gemido, que ahogaba contra la almohada y con una de mis manos le agarraba el brazo que tenía él libre, y con la otra arrugaba las sábanas aguantando la invasión de mi interior, por su ariete de carne.
    
    Arturo “perdona, no me he podido resistir al ver este melocotón que tienes por culo”.
    
    Marcos “me encantan esta manera de darme los buenos días”.
    
    En eso noté como me abrazaba con su brazo peludo, acariciándome todo el torso. A mí se me escapaban pequeños gemidos ahogados con mis labios. Mientras notaba su polla entrando por mi culo. Yo cada vez me notaba mas lleno de polla, hasta que noté como sus huevos hacían tope en mis nalgas. A él se le escuchaba gemir roncamente, como una bestia ronroneando y me besaba en el cuello. Me tenía abrazado contra él y me comenzó a follar con presencia con contundencia pero lentamente, quería que me adaptase al grosor de su polla antes de darme caña.
    
    Me rodeó metiendo su mano izquierda bajo de mi cuerpo ajustando mi cuerpo contra el suyo. Poniéndome bocarriba, sintiéndome lleno en todos los sentidos. En eso cogió y con su mano libre comenzó a agarrarme el hombro derecho haciendo presión y clavándome su polla con ganas. Si pancita de oso quedaba totalmente pegada a mi culo. Y alzándose en peso me levantaba, subiendo y bajando su cintura haciendo que su polla ...