1. Tengo dos putas en casa


    Fecha: 27/10/2026, Categorías: Incesto Autor: tranque, Fuente: CuentoRelatos

    ... hacer, te voy a comprar unos dilatadores anales y los usas todo el día, así en unos días te la voy a poder meter por el culo
    
    Se vistió y me fui a mi cuarto, mi madre volvería en un rato, busco en el pc unos dilatadores anales, encuentro un juego de tres de distinto tamaño y lo encargo para el otro día, lo tendría que pasar a buscar por una tienda cercana. Ese día mi hermana estaba muy caliente, no paraba de mostrarme el culo cada vez que podía, me dolía el pene de tenerlo erecto todo el día.
    
    Al otro día cuando salgo de la escuela paso a retirar los dilatadores, estaban envueltos en un sobre negro, por lo que no me preocupaba que me viera algún conocido. Apenas llego a casa, Nuria estaba esperando detrás de la puerta, cuando entro me arrebata el paquete de las manos y lo empieza a abrir. Adentro había una caja de madera que contenía los tres dilatadores, muy parecidos a alfiles de ajedrez, de metal cromados y un pequeño envase con un gel lubricante. El primero tenía un diámetro de 2 cm, el segundo de 4 cm y el tercero de 6 cm.
    
    Nuria: Dale ayudame a meterme el primero antes que vuelva mamá
    
    Teníamos media hora así que nos apuramos, se inclina sobre la cama y se pone en posición de recibir el primer dilatador. No resisto y lo primero que hago es chuparle el ano durante unos minutos, pero me dice que me apure, quería el dilatador dentro, así que con el gel lubricante lo empiezo a pasar por el agujero hasta dejarlo bien brilloso. Tomo el dilatador y empiezo a empujar ...
    ... para que entre, lo logro casi de inmediato, ya lo tenía adentro, cosa que tendría que mantener hasta el otro día. Ese día cada vez que podía se daba vuelta y me mostraba el culo, separaba las nalgas para que veo que llevaba colocado el dilatador.
    
    Al día siguiente repetimos el ritual con el segundo dilatador, aunque el esfuerzo de meterlo fue mayor, se notaba que se había dilatado el esfínter. Nuestra madre, aunque continuaba con su rutina, el trato cariñoso entre nosotros la hacía sospechar que algo le ocultábamos.
    
    El último día había llegado, la prueba sería como el reto final, cuando por fin el esfínter de Nuria estaría preparado para mi verga, pero se la notaba más caliente que el día anterior cuando me preparo para poner el último dilatador, me detiene y me pide que ya era suficiente que pruebe con mi verga, que se sentía preparada, que no podía esperar.
    
    No hacía falta de buscar la erección, es esos días era casi una rutina tenerla dura, así que la saco y Nuria no pierde ni un segundo en tomarla con las dos manos para llenarla del lubricante que usaba con los dilatadores. Se pone en cuatro sobre la cama y me ofrece el ano, que por cierto se lo veía abierto unos dos centímetros, casi un círculo perfecto.
    
    Arrimo la cabeza de mi verga hasta tocar el esfínter, empiezo a empujar y veo como entra lentamente, hasta que logro meter la cabeza mientras pega un gemido. Puedo sentir el calor de su ano, casi fiebre anal, empujo hasta casi meterlo todo y empieza a gritar y ...
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