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Por miedo a ser deportada accedí a dar las nalgas
Fecha: 28/10/2026, Categorías: Incesto Lesbianas Sexo con Maduras Autor: Melisa, Fuente: SexoSinTabues30
Esa tarde, mi prima y yo, las dos de 14, fuimos al granero a escondernos para jugar como acostumbrábamos cada que ella y sus padres nos venían a visitar viajando desde el otro lado de la frontera. Pero al entrar, escuchamos unos ruidos medio extraños y decidimos escondernos y revisar sin hacer ruido. Cual sería nuestra sorpresa al ver que los ruidos los hacia mi mama provocados por la tremenda excitación que la invadía en ese momento, ya que ella estaba en cuatro, con las piernas separadas y el culo parado, mi tío detrás de ella y ya le tenía media verga dentro y se movía bien rico, bueno, al menos eso a mí así me parecía. Y claramente las dos vimos como poco a poco mi Tío le iba metiendo la otra mitad de su enorme verga haciéndola estremecer y gemir de pasión. Ya que claramente vimos como mi mama le movía las nalgas como verdadera puta y se estremecía, gemía y suspiraba loca de pasión, super excitada y diciéndole una bola de barbaridades a mi Tío que yo jamás me hubiera imaginado que ella pudiera comportarse así, y mucho menos con mi Tío. ~Ahhhhhh, así, así, métemela mas duro, ahhhhhh, así así papi, que rica verga tienes, dale, dale, métemela toda, mas, mas, así así ahhhhhh~ En ese momento yo ya estaba escurriendo de lo caliente que ya me había puesto nomas de estar mirando como le daban verga a mi mama y lo más sorprendente de todo, era que ella definitivamente lo estaba disfrutando a lo bestia. Para entonces, mi prima ya me estaba metiendo mano por ...
... detrás de las nalgas y jugueteando con mi sexo. Esa era la primera vez que alguien me tocaba, pero yo en ese momento estaba tan caliente y la verdad, se sentía tan rico que la deje hacer. Sin querer hicimos un poco de ruido, así que huimos despavoridas de ahí, rogando para que no nos descubrieran. Así jadeando de la carrera que habíamos pegado, llegamos a mi casa, subimos las escaleras para irnos a esconder en mi cuarto. Pero al pasar por la habitación de mi mama, vimos con gran sorpresa, como mi papa se la estaba clavando por el culo a mi Tía. La muy puta se movía muy rico, se notaba que estaba caliente a lo bestia. Nosotras ya estábamos bastante mal, así que decidimos encerrarnos en mi cuarto. Nomas de llegar, sin decir palabra, nos abrazamos tocándonos todo y nos llenamos de besos en la boca. Yo jamás había estado con nadie, muchísimo menos con una mujer, jamás en mi vida se me hubiera ocurrido semejante barbaridad, pero en ese momento…en ese momento parecía que nada importaba, que todo valía madre. Al poco estábamos ya las dos encueradas, yo pensando en las escenas que habíamos visto con tremenda incredulidad, pero que nos habían puesto a mil a las dos. Las dos nos metíamos la mano en nuestras panochitas, una a la otra, se sentía bien rico, estábamos la verdad, bien calientes y en ese momento nada importaba, además que rico se sentía como me chupaba las tetas, así que yo también se lo hacia a ella. Sin saber cómo, de pronto las dos ya estábamos haciendo ...