1. Recuerdo familiar


    Fecha: 28/10/2026, Categorías: Hetero Incesto Sexo con Maduras Autor: Barcelonagabriel069, Fuente: SexoSinTabues30

    No sé si sea el lugar más apropiado para contar esto, pero necesitaba desahogarme ya que no es fácil hablar de ello.
    
    La historia que voy a compartirles involucra a mi madre y a nuestra familia.
    
    Son recuerdos que he intentado suprimir de mi cabeza, pero estos regresan ahora en mi adultez.
    
    Voy a ponerlos en contexto para que conozcan nuestra historia familiar. Mí madre se separó de mis padre cuando nosotros éramos pequeños, mi hermano de 3 y yo de 5. Había quedado sola al cuidado de nosotros, sin plata ni a donde ir, término recurriendo al apoyo de mi abuela, su madre. Que nos acogió en su hogar hasta que ella pudiera establecerse.
    
    No eraMuy grande la casa, así que debíamos compartir la habitación con nuestra madre, en ese entonces ella tenía 26 años, joven linda, trabajaba medio tiempo en una distribuidora.
    
    A veces salía los fines de semana, yo la veía prepararse para salir, vistiéndose muy sensual. Solía pasarse por la habitación en ropa interior y sin corpiño, así que no era extraño verle las tetas.
    
    Esto diro así varios años hasta que yo cumplí 11, y esa inocente situaciones se convirtieron en mi despertar por el deseo hacía las mujeres.
    
    Ella salía los fines de semana todavía, pero con menos frecuencia, nunca le conocí un novio, ni nada, si lo hacía era de puertas para afuera.
    
    Lo que les quiero contar o es fácil para mí escribirlo, porque ella siempre fue cariñosa con nosotros, a veces dormíamos los tres juntos, y hubo una época en que estuvo algo ...
    ... deprimida, yo la escuchaba llorar por las noche, y al ser el mayor sentía que debía cuidarla y levantarle el ánimo, así qué siempre trataba de no darle problemas y sacar buenas notas en el colegio.
    
    Una tarde la abuela no estaba, yo recién llegaba del colegio, y la escuché llorando en la habitación. Estaba con un camisón que solía usar, bastante gastado, le quedaba algo grande. Lo que me dejaba casi ver sus pechos colgando, cuando se inclinaba o se movía con brusquedad.
    
    Me acerqué para consolarla y preguntarle que le pasaba, pero ella se secó las lágrimas con la manos y pretendió que estaba todo bien.Me senté a su lado y la abracé con fuerza, y le dije que no este mal que yo siempre la iba a cuidar, mientras ella más me abrazaba y me daba besos en la cara.
    
    Para animarla le empecé a hacer cosquillas, ella se reía y me abrazaba mientras forcejeábamos, entre juego y juego caímos acostado, yo sobre ella. Los movimientos hicieron que sus pechos salieran de su escote y quedasen a la vista, yo me levanté y los observé en silencio, ella me miró, pero no dijo nada. Solo me acarició el rostro, y se cubrió.
    
    Me dijo mientras se ponía de pie y seamos de la habitación, por primera vez sentí como mi pija se había puesto más dura de lo habitual. Gracias a mi madre.
    
    Pero no termino ahí, un sábado , estábamos los tres en la habitación escuchando música. Ella no iba a salir, pero puso cumbia para bailar un rato mientras tomaba un vino.
    
    Mi hermano y yo jugamos a las cartas, ...
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