1. Educando a un pervertido singular. capitulo 2: PROBANDO EL TERRENO (Exhib, No sexo)


    Fecha: 29/10/2026, Categorías: Gays Autor: Arcan1298, Fuente: SexoSinTabues30

    Sigo conduciendo por la carretera y justo como el mentirólogo predijo, perdón, el meteorólogo, la lluvia comenzó a caer, no es exactamente lluvia, pero estaría en la escala de «me mojo» entre te empapas los hombros y te mojas los calzones, Mateo sigue viendo por la ventana, el paisaje rupestre seguramente le trae algún recuerdo, sigue un poco tenso pero ahora ha dejado sus sandalias de cuero en el suelo del vehículo y ha doblado sus piernas bajo sus posaderas blancas y deliciosas, sigue halándose los delgados dedos, sus uñas limpias y bien cortadas, como le he enseñado, de vez en cuando me mira y cuando le miro, sonríe, una sonrisa pícara pero al mismo tiempo una sonrisa que demuestra que confía en mi, que sabe hacia dónde vamos, lo que iremos a hacer, lo que espero de él y lo que él sacará de todo esto.
    
    No falta mucho para llegar, mi mente divaga en el parque acuático hace dos meses, me hace sentir algo calientito en el pecho y algo mucho mas caliente entre las piernas.
    
    Una vez salimos de los vestidores, nos topamos con varios adolescentes que se dirigían a cambiarse, nosotros nos encaminamos a los toboganes mas próximos, era la primera vez que ambos estábamos allí, yo era nuevo en la ciudad y él no había obviamente sido atendido lo suficiente para haber tenido la oportunidad, luego de dos veces en el primer tobogán, la adrenalina tomó control y del introvertido chiquillo fue floreciendo una bestia insaciable por la emoción, sus risas eran música para mis oídos, nos ...
    ... deslizábamos juntos y oírlo gritar en el tubo encerrado del tobogán de agua era todo un premio, sus risotadas y gritos me hacían olvidar por momentos mi lujuria y simplemente disfrutamos mucho, corríamos de un tobogán a otro y fue cuando lo noté, su calzoneta de baño blanca se había tornado casi transparente y una vez visto eso, mi mente dejo de disfrutar y comenzó a babear, a lujuriar a fantasear, ¿les dije que tiene una cola de fábula? bueno, pues tiene una nalgas paradas, redonditas, blancas y en su cuerpo delgado sobresalen como una cuerda con nudo, pero verlas cuando casi no las ves, verlas cuando sólo una fina capa de tela las cubre es casi como verlas así al aire libre, el parque no se había llenado, solo eran unas cuantas familias, una excursión de alguna escuela primaria y unos cuantos adolescentes que sin supervisión supuse se habían escapado de la escuela.
    
    Siendo el parque en cuestión bastante grande, cada grupo parecía tener su propio grado de privacidad, los guardavidas, la mitad de ellos con las caras sumidas en sus teléfonos o platicando entre ellos, poco hacían o cumplían el trabajo para cual ese día les pagaban, lo cual jugaba a beneficio tanto mío como de los adolescentes que veía de vez en cuando agruparse alrededor de una mochila negra y de la cual tomaban «agua» con miradas de reojo a su alrededor, uno de ellos nos descubrió viéndolos y solo nos sonrió guiñándonos un ojo, Mateo pareció comprender ya que me volvió a ver con una sonrisa y me arrastró a ...
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