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Desvirgado por el jefe de una pandilla. Parte 2
Fecha: 30/10/2026, Categorías: Dominación / BDSM Gays Autor: Sofia50, Fuente: SexoSinTabues30
... sus cuerpos quedaron despojados de sus ropas, quedando impactado por la verga de su amigo, muy similar a la de mi Garuffi, aunque parecía algo más grande. Hasta que mi cuerpo queda apresado entre ambos, donde era presa de sus acosos, que van llevándome a un estado de éxtasis, hasta que comienza a lamer mi ano, con tal intensidad, que comencé a gemir elevando mi culo para que lo penetrase, continuo incesantemente a lamerme, llevando mi excitación a un grado de intensidad. Cuando embarduna mi culo y su verga, acercándose Garuffi a acariciarme, como para entregarme a una ceremonia carnal, como si se tratase de una ceremonia carnal, que en realidad lo era, besándome mientras Bryan cae sobre mi cuerpo apoyando la punta de su verga en mi esfínter, mientras mi amante no cesa en acariciarme. Hasta que sentí que algo grueso, buscaba mi orificio, pegando un grito al introducirse un pedazo, donde con un segundo envión, su pelvis se pegó a mis glúteos, iniciando un bombeo suave y lento, amoldando mi interior a su gruesa verga. Cuando Garuffi ...
... mete su verga en mi poca, transformándome en el apetito sexual de ambos, que, ante mis gemidos de dolor y excitación, después de varios minutos, acaban ambos casi simultáneamente, tras ese apasionado bombeo. Por supuesto, que a pesar de decirle a Garuffi de irnos, esto se prolongó, volviéndome Bryan a follarme, no sé si terminaba de agradarme, pero me producía un especial sometimiento hacia él, además sabía que mi “novio” disfrutaba al ver cómo me penetrada su amigo. Cerca de las 5 am, nos fuimos, cuando Bryan le dice a Garuffi; “Gracias por el obsequio” Acercándome a mí para decirme: “Cuando quieras, venir, acá estaré” Apenas salimos, le digo: “Que es eso de gracias por el obsequio?” “Nada, nada, es que yo te quiero, mi amor” No dije nada, solo me conformé con esas palabras, atinando a abrazarme a su cuerpo, mientras salía rápido con su moto. Permanecí bastante tiempo con él, hasta llegar a convertirme en su prostituto/a, que si bien más de una vez, traté de romper esa toxica relación, retornando al poco tiempo.