1. Mi primera vez con Amelia, amiga de mi madre


    Fecha: 31/10/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: travieso, Fuente: TodoRelatos

    ... como ya he dicho era una chupapollas excepcional, su lengua lamia cada centímetro de mi miembro de una manera que pronto me lo hizo resucitar y mi polla recuperó todo su vigor. Pero ella no se conformó con esto son que varias veces se la sacó de la boca para metérsela entre sus tetas, total que me la volvió a poner durísima.
    
    Me pidió que se sentara en el sofá y una vez que lo hice ella, se sentó encima de dándome la espalda, pero encajando de nuevo mi polla dentro de su coño, mientras yo acariciaba sus tetas. En esta postura estuvimos un rato, pero en ese momento yo caí en un detalle, no había probado aún el culo de Amelia, se lo propuse y ella aceptó encantada, se puso a cuatro patas sobre el suelo y me dijo:
    
    ·Aquí me tienes querido
    
    Yo me coloqué detrás de ella, me puse de rodillas y de un golpe le metí mi polla dentro de su culo, como suponía ese culo de virgen no tenía nada, me recibió con toda normalidad, de una forma muy acogedora, yo comencé a moverme y ella a gozar, mientras me decía:
    
    ·Lo haces muy bien, como se te nota que tienes experiencia, jajjaja.
    
    Con ella pasaba lo mismo, era una delicia follarsela por este agujero, así que seguí haciéndolo, sus gemidos eran impresionantes, y los míos por supuesto también, y así estuvimos un rato, yo intentaba aguantar todo lo que podía, no quería correrme, para prolongar estos momentos de placer, pero al final me corrí y su culo se llenó de mi leche.
    
    Después nos tumbamos a descansar abrazados, En esas ...
    ... estábamos cuando oímos sonar la puerta y u a voz desde el pasillo dijo:
    
    ·Cariño, ya estoy de vuelta, hoy he venido más pronto.
    
    Yo me puse muy nervioso, pera ella me dijo, en voz baja:
    
    ·Cariño coge tu ropa y veta a aquella habitación.
    
    Yo obedecí y rápidamente, pero a la vez silenciosamente salí del salón y me comencé a vestir, cuando hube terminado de hacerlo con gran sigilo, miré por la rendija de la puerta con mucho cuidado de no ser visto, Amelia estaba completamente vestida, y aparentemente distraída, mirando su móvil, su marido llegó y la miró fijamente, ella estaba muy sexy, y él la dijo:
    
    ·Querida hoy he tardado menos de lo que pensaba,
    
    Ella de una manera que parecía no intencionada abrió sus piernas, él se acercó a ella y se puso a acariciarle las piernas, fue subiendo poco a poco hasta llegar a la zona de su coño y se puso a acariciárselo por encima de su tanga, en ese momento ella le pidió:
    
    ·Cariño, llevo toda la tarde pensando en que me comes el coño, házmelo por favor.
    
    Él se arrodilló ante ella y quitándole el tanga se puso a comérselo, tal y como ella le había pedido, mientras la cara de él se encontraba tapada por el coño de Amelia, esta me hizo un gesto para que sin hacer ningún ruido saliera de la habitación y me dirigiera al pasillo, lo hice, teniendo cuidado de no hacer ruido tenía libre el camino hasta la calle, pero mi morbo pudo más, quería verlos follar, ell se dio cuenta y me hecho una sonrisa, luego se quitó la blusa y la falda, se quedó ...