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Los sueños ¿sueños son?
Fecha: 31/10/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: marori73, Fuente: CuentoRelatos
... completamente reformadas por fuera, pero con un aspecto rustico para no desentonar con el paisaje silvestre de la zona. Estaban cerca unas de otras, pero con la suficiente distancia para proporcionar intimidad, y además estaba cada una rodeada por un seto natural de más de 1,5 metros de altura. En el lateral de la más a la derecha, vi coches conocidos. Estaba mi antiguo Toyota HDJ 80, propiedad ahora de mí, más que amigo, hermano, Sergio, y su mujer, Silvia. Eran nuestros mejores amigos y además padrinos de boda, lo compartíamos casi todo con ellos. Un Nissan Navara delataba la presencia, también, de Alberto, el soltero empedernido, al que le habíamos conocido ya más de 10 parejas, que llevaba ya un tiempo, demasiado para él, con Raquel, una abogada de 40 años, 12 menos que él, que parecía haberle pillado. Sergio y Marian habían tenido un Affaire que no duró demasiado, pero se llevaban muy bien, y me consta que follaban de vez en cuando. Y por último, el Isuzu Rodeo de Sebastián y Rodrigo. Sebas, empresario hostelero, nos dio la sorpresa a todos, hace unos años, cuando anunció que se divorciaba, habiendo cumplido sus hijos la mayoría de edad, para irse a vivir con el amor de su vida, Rodrigo. Quedamos perplejos, pues ninguno de nosotros sabia de su homosexualidad, y mucho menos su ex mujer, que saco del divorcio un buen pellizco. Todos compartíamos nuestra afición al 4×4 y habíamos hecho incontables viajes por todo el país, parte de Europa y norte de África. Tras ...
... saludarnos fuera y admirar los chicos las últimas “chuches” del Rubicon, fuimos dentro de la cabaña, donde todo estaba preparado para mi fiesta de cumpleaños. Comimos, bebimos y reímos hasta bien entrada la noche. Poco a poco las parejas fueron marchando a sus cabañas. La nuestra era la más grande, con 2 cuartos, por lo que di por hecho que Marian se quedaba con nosotros. Se retiro al suyo después de un par de chupitos, y Lara y yo, al nuestro. –Muchas gracias por la sorpresa, le dije, me ha gustado mucho –Tu mejor regalo te lo voy a dar ahora, me dijo, mientras me empezaba a desnudar Me desnudó por completo y me empujo a la cama, boca arriba, mientras ella se desnuda, provocativamente, quedando solo con un minúsculo tanga puesto. Se subió en la cama sobre mí, besándome apasionadamente la boca, frotando su entrepierna sobre mi erecto miembro, que estaba a mil. Llevaba meses sin sexo con ella, y el que Marián estuviera en el cuarto de al lado, no me molesto lo más mínimo, es más, me excitó sobremanera la idea de que nos pudiera escuchar. Mientras Lara me besaba, tomo mi mano derecha contra el cabecero, y la inmovilizó con unas correas que no había visto; hizo lo mismo, con la otra. Me estaba poniendo tan cachondo, que creo que podría correrme solo pensando en la situación que estaba. Se bajo de la cama, fue a su bolsa y vino con un fular de seda negra, que anudo en mi cabeza, dejándome totalmente carente de visión. Me estremecí cuando noté su boca, lamiendo mi pezón ...