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Tradiciones de un colegio pupilo (9)
Fecha: 02/11/2026, Categorías: Dominación / BDSM Gays Masturbación Autor: Gavin, Fuente: SexoSinTabues30
... luego sentí que algo se apoyaba encima de mí. – ¡Tendrán su mamada de las buenas noches! – dijo el Artista y todos rieron. Comprendí que el que estaba encima mío era Matt y que alguien nos estaba acomodando de tal forma que nuestros penes estuvieran sobre nuestras bocas. – A partir de ahora, aprenderán a hacer un 69. Así que ya no hará falta que vaya a mamárselas, chicos. Podrán hacerlo entre ustedes todas las veces que lo deseen. ¿Un 69? ¿Qué estaban diciendo? – ¡Vamos, Clint, abre la boca y chúpasela a tu amigo.! ¡No, eso no! Matt era mi mejor amigo y yo lo quería mucho, pero no para esas cosas. Aunque sentía su pene rígido en mi mejilla, no iba a mamársela a mi amigo. No estaría bien. – ¡Vamos, Matt… Haz un buen trabajo! Yo también la tenía dura, estaba muy excitado. Con asombro, sentí como Matt, suavemente, empezaba a chupármela. – No, Matt… – susurré- No hagamos esto… Ufff… No, por favor, amigo… Akkk… Matt me estaba dando una mamada increíble. Su lengua recorría cada milímetro de mi pene haciéndome estremecer. Y después, comenzó a succionar. – Ahhh… – Vamos, Clint… Tienes que hacerlo…-me gritaban. – No quiero… Ufff… No está bien…. – ¿Vas a dejar que Matt haga todo el trabajo? ¡ Él también está a punto de explotar! ¿No sientes su polla? Con los ojos llenos de lágrimas, busqué en la oscuridad el pene de mi amigo y empecé a mamárselo. Era extraño. Le había hecho sexo oral a los ocho pervertidos decenas de veces. Pero no era lo ...
... mismo que hacérselo a mi compañero de habitación. Sentía una mezcla de repugnancia, de tristeza y de excitación. A diferencia de los «ocho», el pubis de Matt no era peludo sino suave y sedoso. Y su pene, aunque estaba duro como una piedra, era de un tamaño que podía meterme hasta el fondo de la garganta sin problemas. Mientras los dos hacíamos nuestro «trabajo», los demás nos alentaban. Volví a pensar que no estaban solo los ocho. Había más gente allí. ¿Quiénes serían? Matt estaba haciendo un trabajo terrible en mí y yo no iba a tardar en eyacular. Quería advertírselo de alguna manera. – ¡Vamos, Clint! Le di una suave palmada en la nalga para que apartara la boca. El Artista adivinó mis intenciones: – ¡Los amigos se tragan la leche de sus amigos! Eyaculé como nunca antes y Matt se lo tragó todo. Dejó de chupármela pero empezó a acariciarme sensualmente los testículos. Comprendí que la excitación de mi amigo era completa. Me enfoqué en darle mi mejor mamada. Él también eyaculó abundantemente. Como sus manos no dejaban de acariciarme, imaginé que él deseaba que le hiciera lo mismo. Esto era nuevo. Drogado, borracho, a oscuras, rodeado de pervertidos, sentía una conexión afectiva total con Matt. Quería hacerlo sentir bien y darle todo el placer que quisiera. Si me hubiesen preguntado si lo amaba, habría dicho que sí. Que quería dormir con él todas las noches a partir de ahora. Los grandes siempre nos habían dicho que una cosa era el sexo y otra el amor. ...