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PASION GITANA (Capítulo 03)
Fecha: 04/11/2026, Categorías: Gays Hetero Incesto Autor: Mateo, Fuente: SexoSinTabues30
... respondió. —¿Te vas a verla? —volví a preguntar. —¿A quién? —me preguntó él. —Ya sabes… a ella… A Raiza —le dije. Jonás solo atinó a reírse y proceder a colocarse la correa alrededor de la cintura, una de cuero de toro y hebilla grande y ovalada. —No, no, no, pelao… a ella no, me voy a ver a otra —me dijo. —¿Quién es? —insistí en preguntar— ¿Te la vas a tirar? —Obvio, ¿si no, para que me arreglo tanto? —Oye, ¿y cuando me puedes llevar otra vez con Raiza? —¿Te gustó cachártela? ¿verdad? —Ando arrechísimo. —Déjame ver cuando pueda llevarte… pero, ya sabes, ni una palabra a nadie. —Entendido…. Jonás se acomodó el cuello de la camisa y se dispuso a salir de la habitación… —¡Enano arrecho! —dijo riendo burlonamente y despeinándome con la mano. Mas tarde, cuando ya yo estaba realizando un encargo de mi papá, llegó Jonás tratando de no hacer mucho ruido, entro por la parte del corral de las gallinas de pelea y antes de entrar a la casa me vio, inmediatamente se acercó a mí, pero dando a entender que no quería dejarse ver de nadie. —¿Qué tienes oe? —le pregunté. —¡Shhhhh! —me hizo señas para que no hablara tan fuerte—. Baja la voz webonaso, no quiero que te escuchen. —¿Qué te pasó en el cuello? ¿acaso te atacó Drácula? —me burlé de él al verle tremendos moretones que le habían dejado en el cuello, seguramente de los besos que su hembrita le había dado. —¡Esa enferma! —dijo, acomodándose el cuello de la camisa— Por poco me ...
... arranca el cuello, pero como le dejé ese culo —dijo Jonás riendo maliciosamente al recordar el anal que le había hecho a la chica. —¡Bien por ti! —le dije. —Qué bueno que te encuentro solito. ¿Todavía andas con ganas de ir con la Raiza? No negaré que ese día, con lo caliente que estaba, me la jalé al menos unas cuatro veces; pero, gracias a la edad y las hormonas que estaban en efervescencia, de solo oír la idea, se me puso dura de inmediato. —¡Claro que quiero, webón! —le dije totalmente entusiasmado. —Vamos, pues —dijo Jonás. —Pero tenemos que salir de la casa sin hacer ruido, para que no se den cuenta que no estamos. De inmediato salimos de la casa por el portón grande, lo cerramos con mucho sigilo para que el chirrido del metal no haga mucho escándalo, y una vez que estuvo bien cerrado emprendimos la carrera. —¿Andas con hartas ganas, verdad, pendejo? —dijo Jonás en tono burlón. Yo solo atiné a sonreír, se me calentaba muchísimo la cabeza de imaginar lo primero que haría con Raiza ni bien la tenga en frente y recostada en su cama. —Pero, eso sí, tu noma no te la vas a gozar a la pendeja. —me dijo Jonás. —¿Primero vas tú? No hay problema, yo espero —acepté sin poner objeciones, lo único que quería era follar. —Nada de eso —insistió Jonás—, no hay tiempo para turnarnos. Le vamos a dar entre los dos, por grande y chico. —¿Grande y chico? —pregunté sin saber a lo que se refería. —Si pues, webón, vagina y culo. —respondió mi hermano. —¿Pero ...