1. Viejos amigos


    Fecha: 04/11/2026, Categorías: Incesto Autor: Tomas Brentano, Fuente: CuentoRelatos

    ... y a decirnos que hacía muchos años que no disfrutaba tanto. Me corrí en unos pocos minutos dentro de ella debido a la excitación y nos hizo cambiar de posición. Ahora era su hijo que se la calvaba mientras a mi me hacía una deliciosas mamada, no importándole saborear mi semen mezclado con sus flujos.
    
    Paco se la estaba follando a conciencia, a cada golpe de cadera de Paco le seguía un gemido de su madre que no dejaba que mi polla escapara de su boca. Después de algunos minutos Paco se corrió, sacando la polla del coño de su madre y depositando su semen en su espalda.
    
    Ella dejo de chuparme la polla y nos pidió que la acompañáramos a la ducha. Empezó a enjabonar nuestras pollas y a jugar con ellas, yo la tenía ya dura cuando me pidió que la enjabonara el culo porque quería ser tomada por detrás. Aquello me pareció una idea estupenda y me puse detrás de ella, tomé un poco de jabón y empecé a meter un dedo, luego otro y luego otro más, hasta que ella me pidió que cambiara los dedos por mi polla y así lo hice. Me pidió que primero fuera muy despacio y que lentamente fuera aumentando el ritmo mientras que hizo agacharse a su hijo para que le comiera el coño mientras yo la enculaba.
    
    Estuve un buen rato enculándola y se debió correr otra vez gracias al trabajo de Paco. Yo acabé corriéndome dentro de su culo otra vez y quedamos los tres exhaustos.
    
    Después de aquel día la madre de Paco nos invitaba regularmente, en una ocasión incluso vino con nosotros al video club para ...
    ... elegir la peli porno. Así estuvimos durante aquel verano, hasta que la madre de Paco encontró pareja estable y dejamos de hacerlo.
    
    Estaba recordando aquella experiencia tumbado en la piscina cuando sonó un claxon, eran Paco y su mujer.
    
    Cuando se bajaron del coche pude comprobar como no habían cambiado demasiado desde el día de la boda, cuando se casaron y se fueron a trabajar a un país africano. Nos saludamos y pude comprobar como las tetas de Sofía, su mujer, seguían siendo tan sugerentes como antes, sin duda aquella mujer me excitaba mucho.
    
    A Paco le ocurría lo mismo con el culo de Susana, mi mujer, siempre me había dicho que era el mejor culo que había visto nunca. Nuestro nivel de confianza era muy elevado, no podía ser de otra forma después de las experiencias que habíamos tenido en nuestra juventud.
    
    Estuvimos un rato en la piscina charlando y tomando unas cervezas, haciendo planes para los próximos días. Sofía se fue a ponerse un bañador y Susana la acompañó. Nos quedamos Paco y yo charlando de una cosa y de otra hasta que Paco sacó nuestro tema habitual de conversación: las mujeres.
    
    – Veo que tu mujer sigue igual de guapa.
    
    – Si -contesté- igual que la tuya. Sigue teniendo los mismos atributos.
    
    – Nada comparados con el culo de tu mujer, algún día me gustaría que fuera mío…
    
    Entre risas y bromas nos decíamos claramente lo que pensábamos de nuestras mujeres, aunque nunca nos habíamos planteado abiertamente llegar a nada más con ellas, pero esta vez ...