1. Fantasea con Mónica


    Fecha: 05/11/2026, Categorías: Incesto Autor: Selene, Fuente: CuentoRelatos

    ... manos para apretarlas y jugar con ellas a la vez que veía cómo rebotaban con cada salto que daba sobre mí.
    
    Se encorvó un poco apoyando sus manos sobre mi pecho para comenzar a cabalgar más rápidamente como si estuviese haciendo twerking en mi falo, su cuerpo se retorcía de placer, sus suspiros se convirtieron en ruidosos y agudos gemidos terminando así de correrse en mi polla en señal de que ya alcanzó el orgasmo.
    
    Cansada se tumbó al lado de mí y comenzamos a besarnos de nuevo mientras nos toqueteábamos suavemente. Con ella tumbada boca arriba me levanté, abrí sus piernas para luego comerle el coño mientras me agarraba a sus muslos, era suave y muy húmedo, estaba caliente y sus labios exteriores me rodeaban la boca, ella comenzó a masturbarse frotando sus dedos sobre su clítoris, yo pasaba mi lengua tanto por su vulva como por su pequeño ano.
    
    Después de lamer el postre, me levanté, me puse a un lado de la tía y metí mis dos dedos dentro de ella mientras con la otra mano tocaba uno de sus pechos, empecé a masturbarla agitando violentamente mis dedos dentro de su mojado coño, incluso se podía escuchar cuan de empapada estaba su vagina. Su cuerpo se agitaba de la excitación que le estaba dando, sus manos se agarraban a las sábanas, sus gemidos eran altos y su cara estaba totalmente enrojecida al igual que su vulva, tras un pequeño rato complaciéndola conseguí que su vagina se corriera otra vez soltando un chorro a la vez que ella dejó escapar un grito de placer ...
    ... volteando su cabeza hacia arriba y encorvando su divina figura, volví a meterle los dedos para masturbarla y volví a conseguir el mismo chorro, me acerqué a su vagina la masturbé de nuevo y sus fluidos empaparon toda mi cara.
    
    -Otra vez, otra vez, dios, dios, dios aahh…
    
    Su gritos me ponían caliente y muy burro. La volteé, la dije de ponerse en cuatro, ella lo hizo y sin aviso la metí la polla por la vagina empotrándola ferozmente contra el cabecero de la cama, con todas mis fuerzas empujaba mi pene dentro de ella, su cuerpo se dejaba llevar con cada penetración que asestaba, a su vez también azotaba sus preciosas nalgas que no paraban de rebotar dejando en ellas las marcas de mi mano que en muy poco tiempo enrojecían.
    
    Mis azotes eran tan fuertes que los gemidos de Mónica se convertían en gritos de dolor, sus glúteos quedaron enrojecidos incluso un poco ensangrentados, pero la desesperada seguía y me pedía "más fuerte, más fuerte cariño más fuerte". El golpeteo de nuestros cuerpos se podía escuchar en todo el cuarto y me apostaría lo que fuera de que se podía escuchar en toda la casa. Después de un buen rato en cuatro conseguí que ella llegase al orgasmo nuevamente.
    
    Se dejó caer en la cama dejando expuesto su culo hacia mi.
    
    -Por el culo por favor, métemela por el culo.
    
    -Quiero correrme en tu boca.
    
    -Luego, quiero que me penetres el culo.
    
    Me agaché para lamerle el culo que ya de por si estaba mojado por todo el fluido que había bajado a su orificio. Acerqué mi ...