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La sumisión de mi esposa Erika ante Julio
Fecha: 06/11/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Roman97, Fuente: CuentoRelatos
... Nuevamente su verga tenía algo de residuo de esmegma, en un rápido movimiento mi esposa amagó y se fue directamente a sus huevos el cual comenzó a lamer y a chupar con vehemencia, Julio suspiraba ante tal placer… en ese instante obviamente no sabía que pasaba por la mente de ella, pero en su mente la solución fue encubrir todo, con la saliva que se acumula escupió sobre la punta de la verga de Julio y lo masturbó regando el esmegma a lo largo. Nunca había visto a mi esposa con el rostro tan desencajado y fruncido ante el sabor de la verga de Julio al momento que se la llevó toda a la boca, hemos de admitir que en ese instante jamás pensamos en hacer tal cosa pero era todo o nada, y hasta el día de hoy es algo que sigo admirando de ella, y como decía… su rostro de asco fue enorme pero continuo mamando y haciendo arcadas del feo sabor y podía ver algo de ese aspecto característico del esmegma en una de sus comisuras de su boca, pero si se detenía no iba a poder continuar. Hasta que en un movimiento rapaz rozó la comisura de su labio se quitó ese pedacito de esmegma dejándolo en el tronco del pene y engulléndolo con su boca en el proceso, y para acabar rápido por último lamió directo el glande para retirar otro pedacito de esmegma, seguido de arcadas por el asco… era algo dantesco ver tal escena pero a la vez reventaba de calentura, tenía que sacar mi verga a enfriarse y así lo hice. Después de dejar limpia y reluciente la verga de Julio, procedió a levantar a mi esposa ...
... y la sentó sobre una cubeta, y comenzó a lamer todo su coño mientras pellizcaba los pezones de ella, le decía lo buena que estaba, lo rica que era, etc… Se imaginarán lo descantado que estaba, mientras hacía eso le preguntó a mi esposa: -¿Te gustó la sorpresa que te tenía? Esta vez la tenías que limpiar toda, puta. Si lo haces una vez lo harás otra vez, dijo riendo. Mi esposa no contestó nada. En ese mismo instante mis neuronas hicieron sinapsis y se imaginó el escenario en el que mi esposa “practicaba” lo dicho por Julio en sus turnos ¿Y cómo? Limpiando con su boca las vergas de los encamados, pero regresé a la realidad. Mientras eso pasaba por mi mente, Julio continuaba haciéndole un oral esta vez regalándole un beso negro y dando lengüetazos, luego bajo a mi esposa y la arrodillo para que ella continuara mamándosela, al parecer el sabor se había esfumado porque esta vez no hizo muecas de asco, pero a mitad de la mamada Julio se separó de ella y se fue a orinar, al parecer esos movimientos le habían estimulado la vejiga, una gota de orina aun salía de su orificio y ni le dio tiempo a mi esposa y se la volvió a meter en la boca. Luego Julio procedió a colocar de perrito a Erika penetrándole en su vagina de una forma suave y delicada, mientras le besaba la espalda y le sobaba el cabello, luego paso a ser más rápido y frenético, se podía escuchar el choque de su pelvis en las nalgas de ella, se detuvo y poco a poco fue calzando el glande en el culo de mi esposa ...