1. Me pagaron una deuda, con una mujer (2): Sometimiento anal


    Fecha: 07/11/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Cervero2012, Fuente: CuentoRelatos

    No entendía que había hecho, mi parte racional no funcionaba. Había cedido ante la lujuria, la calentura y la ira contenida. Había cambiado plata por una mujer. Todo esto pensaba mientras conducía rumbo a mi casa, atrás mío venia Ana, mi esclava por un mes, conducía la camioneta que me habían entregado en parte de pago. Tomará la decisión que tomará a partir de ahora debía ser bien planificada, y con la cabeza, no con el corazón, ni la entrepierna. De camino llame a un conocido de los bajos mundos de la ciudad, aunque no me gustaba vincularme con ellos me debían un favor.
    
    Yo sabía que Juan Carlos me debía a mí y al banco la hipoteca de la casa, pero ahí me enteré que también le debía a gente muy pesada, de esa a la que no te conviene hacer enojar. Esta gente estaba metida en apuestas, préstamos y habían empezado a vender marihuana, ahí relacioné y me di cuenta de quienes eran los clientes de mi amigo.
    
    Llegamos a casa, guardamos las camionetas. Mi casa es más pequeña que la de Juan Carlos, está en una urbanización nueva, con muchos espacios verdes, y las propiedades tienen mucho jardín frontal y patio trasero, 120 metros cuadrados contando la cochera doble.
    
    Dejé a Ana en la cocina, preparando un café, le mostré donde podía encontrar todo. Y me fui a mi oficina, no muy grande pero ahí tenía las cosas importantes, sin ventanas y con puerta de seguridad, detrás de una biblioteca tenía escondida una caja fuerte de pequeñas dimensiones, guarde todos los papeles que había ...
    ... traído, retire la pistola Glock 17 qué había en mi maletín, y la puse en el cajón de mi escritorio, este era reforzado, de seguridad y se abría con mi huella digital.
    
    Descargue en mi computadora toda la filmación producida por una pequeña cámara que llevaba, esta simulada ser un botón de mi sobre todo. Cuando fui a lo de mi amigo intente ver todas las posibilidades, no creía que me fuera a matar, pero por las deudas tome precauciones, pero por si las dudas y surgía algo fui preparado.
    
    Al llegar a la cocina Ana estaba de pie, esperándome con las dos tazas de café, la hice sentar y le pedí su celular, le di una revisada por encima, no tenía redes sociales, sus correos eran de impuestos o publicidad, Juan Carlos le había puesto a nombre de ella dos departamentos, que eran de los padres de él, y le depositaban el alquiler a ella, para no ser embargado. El WhatsApp era una tristeza, 5 contactos de parientes, primos y tíos, con los que se escribía poco, y otros tres o cuatro más, pero no tenía amigos, solo a Juan Carlos, vi los mensajes de este último, copié todo y me lo envié.
    
    Ella estaba callada, miraba su taza que ya iba por la mitad. Estaba un poco nerviosa y era lógico, estaba en un lugar extraño, con una persona que apenas conocía y a su entera disposición.
    
    Esteban: que te dicho Juan Carlos sobre esto
    
    Ana: que debía obedecer siempre
    
    Esteban: a ver probemos con otra cosa- yo lo quería era conocer todo con mayor profundidad- como terminaste de esclava de Juan ...
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