-
Mi cuñado marroquí II (Cap I)
Fecha: 07/11/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Domadordepalabras, Fuente: TodoRelatos
... de sonidos… Por un momento, algo la sacó de su trance y la hizo mirar hacia arriba, De repente, se detuvo y me miró… Permanecimos unos instantes observándonos el uno al otro, como si su polo positivo y mi polo negativo se estuviesen atrayendo a través de los apenas cien metros de distancia y altura entre nosotros dos. Aquellos instantes se hicieron eternos. Y entonces ocurrió lo inesperado… Ella me lanzó una frase que se me quedó grabada a fuego… -¡Nunca “el paseo de los tristes” hizo mayor honor a su nombre!- Esa frase oportuna, concreta, inteligente, además de sorprenderme, me hizo entender que la chica de ahí abajo, además de inteligente, guapa y buena bailarina, era una persona interesantísima… -¿Pero sabes que?… Mirándote bailar, se me ha olvidado todo…- Ella me hizo un gesto de reverencia, acompañando a una sonrisa complaciente para a continuación, continuar danzando, pero esta vez danzaba para mí, porque continuamente miraba hacia arriba… El maromo imbécil, seguía a su bola. Continuaba leyendo una especie de panfleto, sin prestar atención a aquel Ángel, que desprendía verdadera magia con su cuerpecito grácil y perfectamente formado. Finalmente, opté por continuar mi camino. Y mientras caminaba, sentí que tenía que reordenar mis prioridades. Sabía que, si me metía en los móviles de Miranda y Abdul, aquello sería un trabajo arduo y exhausto. Y habría de consumirme muchísimo tiempo, de manera que opté por llegarme primero al ...
... hospital, y comencé a buscar al puto tuercas de los cojones. No me fue muy difícil hallarlo, porque era el tipo que peor pinta tenía. Era un tipo canijillo y escuálido, podría medir perfectamente metro sesenta, con muy mala pinta, como si hubiese estado consumiendo heroína durante un par de lustros y ahora, se notaban los estragos de aquel vicio. La cara chupada y oscura, llena de marcas denotaban, que era una persona con la que no habría que jugar en absoluto. Aquel mote, se lo ganó a pulso, porque cada día aparecía con una motocicleta distinta, con un coche distinto, y todos sabíamos que eran vehículos que había robado y se pasaba por el barrio. Con ellos, siempre los desmontaba, los desguazaba, cualquier cosa que caía en sus manos la desmontaba y vendía las piezas… -Coño Marco… Cuanto tiempo…- Me extrañó, que el tuercas se acordara de mí… Debo reconocer que, por aquella época, yo era un tipo conocido, me gustaba el deporte y solía tener amigos… -¿Que pasa tuercas?… Veo que te va bien…- -No me puedo quejar… La vida.- -Oye, ¿Tendrías un ratito para un café?- -Esto es lo bueno de ser un funcionario… Que tiene siempre tiempo para un café…- Al instante, aquel individuo levantó la mirada y le hizo un gesto mandatorio a uno de los que estaban allí, y rápida y temerosamente, se acercó a su puesto para suplirlo. Salimos de su puesto, y nos dirigimos a la cafetería… Él, tenía su rincón reservado. Cuando el camarero lo vio llegar, cambió ...