-
Así me inicié
Fecha: 09/03/2019, Categorías: Gays Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
Ese día como de costumbre después de terminar la clase de Atletismo nos disponíamos a bañarnos para continuar con las demás clases, cursaba el segundo año de la carrera de educación física, yo entre a los sanitarios a hacer mis necesidades físicas antes del baño por lo que al terminar eran pocos los que quedaban en las regaderas ya que era muy poco el tiempo que teníamos para ello, cuando estaba bajo la regadera solo quedábamos un compañero y yo, él era Oscar, apodado por nosotros el negro, por ser demasiado moreno, al observarlo pude notar el gran miembro que colgaba pesadamente entre sus piernas, era de un tamaño demasiado grande y también con un grosor anormal, curvado ligeramente y con una brillosa cabeza en la punta la cual descansaba casi a la mitad de su muslo derecho, yo estaba embobado viendo tan tremendo miembro cuando él se dio cuenta de eso y me dijo. -¿Te gusta como tengo la verga verdad?,-¡No, no se a que te refieres¡, contesté yo todo apenado al verme descubierto, seguí como si nada hubiera pasado termine de bañarme al tiempo que Oscar también lo hacía, nos fuimos al vestidor y cuando nos cambiábamos el tomo su enorme miembro y se lo empezó a tocar haciendo que este se comenzara a erectar de una manera fenomenal, yo no atinaba a hacer nada y solo veía como esa tremenda macana se paraba cada vez más, cuando esta estuvo completamente erecta Oscar me la ofreció diciendo, -¡Tócala, yo sé que te gusta mi verga, anda hazlo¡-, yo me pare rápidamente y como pude ...
... huí de ahí ante la sonrisa de Oscar a quien alcance a oír que decía, -Tarde o temprano la vas a tener adentro¡-, ya en el salón de clase evite cruzar la mirada con Oscar quien me buscaba con ella y al hacer contacto visual conmigo solo sonreía y se tocaba la entrepierna mientras seguía sonriendo burlonamente, yo hasta ese día me consideraba normal, inclusive salía con una chica de otro salón demasiado bonita, lo sucedido con Oscar en el vestidor me confundía mucho hasta que llego otra vez la clase de atletismo y deliberadamente volví a tardarme para quedar a solas con Oscar quien hizo lo mismo, estando esta vez bajo la regadera Oscar se acercó a mi y cuando me di cuenta ya me tenía arrinconado contra la pared mientras me restregaba la enorme cabeza de su miembro entre mis nalgas desnudas, yo me quejaba pero no hacía nada por retirarme de él, -¡Por favor Oscar¡ ¿que haces? ¡déjame, no, no, espérate, yo no soy de esos y tu lo sabes, déjame, oh¡-, pero él no me hacía caso y seguía tratando de meter su cabezota entre mis nalguitas las cuales muy a mi pesar yo paraba involuntariamente, de repente en una de esas Oscar logro meter parte de su miembro en mi virgen culito y trate de quitarme ya que ese piquete me había dolido, pero él no me dejo y comenzó a forcejear conmigo diciendo, -¡eso putita, defiéndete, defiende tu culito, pero hagas lo que hagas te la voy a meter, este día vas a ser mía perrita¡-,ahora Oscar utilizaba su fuerza para someterme y yo inútilmente trataba de impedir ...