1. Historias de Oficina -15-


    Fecha: 22/03/2019, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Danuss, Fuente: CuentoRelatos

    ... respuesta que tarde en animarme a decir unos cuantos minutos.
    
    —Claro Víctor…ven te llevo.
    
    Nuestro viaje duro más de lo que yo imaginaba, la mirada de él se negaba a dejarme tranquilo, cada segundo nos acercábamos a un lugar que por años me había negado volver a pisar, el auto se detuvo, había llegado el momento, era hora de enfrentar lo que tanto había negado, al bajar del vehículo una ráfaga de viento lleno mis pulmones dándome valor, conocía bien el lugar, abrí las enormes rejas que daban la bienvenida a la propiedad, un lago camino de flores y frutales se extendió frente a mí, paso a paso me acercaba a la casona perteneciente a la familia de mi madre, subí los pequeños escalones hacia la entrada principal, la vieja puerta seguía ahí como cuando de niño visitaba los abuelos
    
    “Nada cambio, todo sigue igual”
    
    Golpee fuerte la sólida puerta y espere, hasta que por fin se abrió, una mirada cansada y familiar apareció frente a mis ojos, un brillo especial apareció en ellos, la sorpresa la había dejado estupefacta.
    
    —¡Niño Víctor, que alegría! – La fiel ama de llaves y amiga de mi madre seguía a su lado
    
    —Hola Teresa, también me alegro de verte ¿Dónde está Lucrecia?
    
    —Pase por favor.
    
    La antigua decoración seguía ahí, Teresa desapareció para reaparecer pocos minutos después con Lucrecia, quien mantenía una mirada más esperanzada que la que me mostro la última vez que me vio el día de la trágica muerte de Lorena, el sencillo recibidor estaba invadido de fotos ...
    ... familiares, tanto de sus padres como de Alex y mi padre, pero toda una pared me pertenecía, toda una pared dedicada exclusivamente a mí, de mi nacimiento, en la escuela, facultad, fotos con victoria, nuestras vacaciones en Bariloche, con Lorena, la misma foto que tenía sobre la mesa continua a mi cama.
    
    —Hijo… no puedes imaginarte lo feliz que me pone que hayas venido – sus brazos me rodearon dándome un fuerte abrazo, mis brazos repitieron su acción con idéntica fuerza.
    
    —Sentí la necesidad de venir… si molesto puedo irme.
    
    —No mi amor, no me molestas en absoluto, esperaba verte de nuevo, no quería presionarte más, esperar a que tengas deseos de venir – expreso sonriente – ¿Ya almorzaste amor? Teresa prepara algo para celebrar esta visita.
    
    Las horas pasaron mientras conversábamos de cualquier tema sin importancia, solo necesitaba despejar mi mente, deshacerme de cualquier preocupación que decidiera surgir, por primera vez en mucho tiempo estaba frente a ella como había sido en el pasado, un pasado que extrañaba y que necesitaba reconstruir.
    
    —Pobre Alex, ese día me acuerdo que apareció llorando porque habías arruinado el dibujito que estaba haciendo para tu padre.
    
    —Si… buenos tiempos – dije sonriendo, pero necesitaba saber que era lo que pudiera tener para ayudarme – ¿Puedo preguntarte algo?
    
    —Por supuesto amor… ¿Qué pasa?
    
    —¿De dónde conoces a Sara?
    
    —Ya te dije, tu padre y Ernst fueron muy amigos ¿No te acuerdas de ella? Solía ir a casa, eras muy chiquito, ...