-
Historias de Oficina -15-
Fecha: 22/03/2019, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Danuss, Fuente: CuentoRelatos
... la cafetería se encontraba en un barrio bastante decente… si hubiera que decirlo de alguna manera, gente común con una vida común “¿Este tipo de vida quieres amor?”. Entramos al lugar llevándonos casi todas las miradas, era obvio que llamaba la atención no solo por la flamante camioneta negra sino por el hecho de que el mismísimo Víctor Vask pisara una cafetería como esa, era un pensamiento muy ególatra, pero era algo cierto. —Señor, las tácticas que sabe aplicar no servirán con esta gente. —¿Qué quieres decir John? —Que tal vez tenga que negociar por la información, no sé si me entiende Señor. —Perfectamente. Negociar por la información…pagarla, mejor dicho, me acerque a la barra, una fina capa de polvo cubría la superficie junto con el regordete empleado tras de ella, se aproximó con una sonrisa estúpida e hipócrita “Si, Soy Víctor Vask, terminen ya con tanto circo” —Señor Vask…que honor…ehh se … perdón ¿Se le ofrece algo señor? Tal vez una taza de café, tenemos el mejor de la ciudad se lo garantizo. —“Claro que si campeón… seguro” Estoy buscando a dos amigas, se suponía que nos viéramos acá pero tal vez ya se fueron. —Viene mucha gente a esta hora señor…perdón por no ser de ayuda. —Seguro ubicarás a Mariza Márquez ha salido conmigo en televisión y creo que en algunos diarios también “En el escándalo que comenzaron esos noteros que Lorena logro echar a patadas de todos lados…” Si pudieras ayudarme te lo agradecería. —No lo sé mi memoria ...
... está un poco confusa… —“John tenía razón…maldito corrupto” Tal vez, con esto se aclaren un poco tus ideas – Susurre depositando dos cientos dólares frente a él. —Buenos señor… —Esos dos tienen amigos – dos cientos dólares más tuvieron que aparecer – Aunque querido amigo, soy un hombre poco paciente. —Claro señor… ya las recuerdo – susurro al momento que tomaba el dinero – se fueron hace aproximadamente media hora señor. —¿Tienes cámaras de seguridad? Nuestras miradas se fijaron en el monitor frente a nosotros, hasta que por fin mi amada apareció en las grabaciones, el tipo que apareció en la foto que Flix me dio se reunió con ellas y luego los tres se marcharon ¿Qué mierda estaba pasando? El rastro se había enfriado, hasta ahí llegaba la pista sobre ellas, era la tercera vez seguida que llamaba a Halle sin respuesta, estaba colérico, debíamos volver a la compañía, tal vez ella llamaría, un frio intenso recorrió mi columna, no entendía que estaba pasando ¿se había ido a ver con el voluntariamente? —Tenemos compañía señor, sujétese – dijo de repente mi jefe de seguridad. Se produjo una explosión de velocidad, nuestro vehículo avanzo rápidamente entre las calles de la ciudad seguido por otros dos, John creaba una entramada ruta, saltándose semáforos, tomando las esquinas a gran velocidad “Sara, el sujeto con el que se encontró Mariza ¿Quién nos sigue ahora?” a pesar de que estaban a punto de alcanzarnos no nos atacaban, no nos dispararon ni intentaron ...