1. Un poco de ayuda por el embarazo


    Fecha: 03/01/2026, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: David XXVIII, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X




    Saludos! Esta historia que les voy a contar sucedió hace algunos ayeres, con ayeres me refiero hace años, mi nombre es David, cuando sucedió esto tenía 28 años, soy un hombre de tez blanca, de buen cuerpo, no marcado, pero si de buena complexión, buenos brazos, y músculos en general.
    Lo que pasó es que cuando mi esposa, Mía, estaba embarazada, ella se comportaba muy sexual, lo hacíamos con bastante frecuencia ya que así me lo pedía, ella tenía 26 años, y era una chica delgada, rubia, pero por el embarazo pues además de su pancita, las tetas le habían engordado bastante, y el pezón rosadito que tenía creció un poco. 
    Cuando tenía un poco más de 6 meses de embarazo, decidí invitar a quedarse en casa a mi cuñado, su hermano Kevin, con la excusa de que mientras yo trabajaba él estuviera pendiente de cualquier cosa que ella pudiera necesitar, aunque la verdad había una doble intención que ella se tranquilizara un poco en el aspecto sexual, ya que hacerlo a diario y más de una vez estaba excediendo mi límite Jajaaajaja.
    Sin embargo aún con su hermano viviendo con nosotros, ella me seguía pidiendo sexo a cada rato. Un día me disculpe con Kevin porque seguro había escuchado muchas veces, diciéndole que estaba fuera de mi control, el se río y solo me dijo “provecho cuñado, tú disfruta cuanto puedas”, y nos reímos y se aligeró el ambiente, el dijo que yo tenía suerte que él ya tenía mucho tiempo sin hacer nada, y no sé cómo mi mente enferma decidió hacer el comentario más ...
    ... inapropiado “que tal si un día me ayudas con tu hermana”, luego de eso fue incómodo, pero dijo “si debería”… 
    En la noche del día siguiente, mía se estaba poniendo de nuevo caliente y le dije “amor, ya estás acabando conmigo, que tal si hoy recibimos un poco de ayuda” e hice un gesto de modo que entendió que me refería a su hermano, Kevin la verdad es apuesto, tenía 23 años, es rubio también, con barba, y cuerpo muy bien marcado, está tatuado por todo el cuerpo, así que creo que era tanta la excitación de Mía que sin quejarse aceptar, llamamos a Kevin y el entró a la habitación, Mía ya estaba completamente desnuda, así que supongo entendió en cuanto entro al cuarto, mi esposa sonrió de forma pícara, y empezó a acariciarnos los genitales sobre nuestras pijamas, yo ya tenía la pija dura, y noté como a mí cuñado le iba engordando poco a poco, hasta que nos bajó el pantalón de la pijama a ambos, nosotros nos quitamos la parte de arriba, y ella sin tardar empezó a jalarnos la verga al mismo tiempo, sinceramente tenía buen pene mi cuñado, pero aún así el mío era mas grande y grueso, no tardó en empezarme a chupar el pene mientras seguía masturbandonos a los dos, y ya que tenía mi verga bien mojada, empezó a turnarse para comerse nuestras dos vergas, iba y venía, yo solté mis primeros suspiros de lo rico que lo estaba haciendo. 
    No entiendo cómo Kevin estaba de lo más en confianza disfrutando como su propia hermana se lo chupaba, pero supongo que era por lo rico que lo hacía, y la verdad es ...
«123»