-
BEBÉ CARIÑOSO
Fecha: 17/01/2026, Categorías: Hetero Tus Relatos Autor: CARAMELO, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... conocer algunos de los mejores lugares de la ciudad, alguno de ellos, pues en un día no se puede todo, pero teníamos tres o cuatro más, según ella decida quedarse. Y al final llego la noche. Luego de cenar en el lugar más lindo y tranquilo del barrio, regresamos a mi dto. -A dormir ahora… - Y preparé una manta para cubrirme en el sofá. Lo dije lo más “imparcialmente” posible, a fin de no incomodar a mi madre. -Me voy a duchar… -Pero… lo hiciste antes de que saliéramos a pasear… -Es la costumbre Dani… - Mamá está en la puerta del baño. – Vos sabés como es tu padre de higiénico… ¡nunca acostarse sin una ducha! Es así nomás. No pude dejar de hacer lo mismo cuando salió mi madre cubierta por el toallón; ingresé al baño. Cuando salí con el pantaloncito del pijama, previsoramente depositado con anterioridad en el baño, mamá está en la cama. Me dirigí al sofá… -¿Qué hacés? ¡Vení a la cama? – Mamá estaba atenta… - No quiero que te moleste mi presencia… -¡Mamá! ¿Cómo me vas a molestar? ¡Jamás! -¿Y entonces? ¿Por qué no podemos acostarnos juntos? ¿Nunca tuviste alguna amiguita en la cama? -Si, claro…, pero…, bueee…, vos sos mi mamá… -¿No podemos ser amigos? ¿No lo somos, acaso? -Si mami…, pero… es…, bueeee…, es otra cosa…, sos mi mamá… -¿Y por eso no podemos dormir juntos? ¿Desde cuándo? ¿Desde cuándo una mamá desconfía de su hijo? ¡Ese no es mi caso! ¡Quiero tenerte a mi lado! Si no, me levanto y me voy… -Pero mamá, no pasa nada, un par de noches y… -¡No, no! ¡Nada! ...
... ¡Te venís conmigo! No voy a venir para que tengas que dormir en un sofá. ¡Nunca! – Levantó la sábana para que me acueste. Ella está con un mínimo baby doll… ¡preciosa como siempre…! – Sino venís, me levanto y me voy… ¡te lo juro! No quise molestarla más. No dije nada y me acosté. ¡No había otra! Mamá me abrazó y me besó en la mejilla… -Hasta mañana, bebé… ¡Qué descanses! – Se dio vuelta y quedó de espalda hacia mí. Hice lo mismo, de espaldas hacia ella, y me mentalicé para dormir sin más trámite. No sé cuánto tiempo pasó…, ni siquiera sé si realmente estaba dormido… -Dani…, tesoro… ¿Dormís? -¿Eh? Si…, digo…, no… ¿Qué pasa? -Extraño a papá… Vení, abrazame…, sino no puedo… - Seguía de espaldas. – Es la costumbre…, papi me abraza para dormir… ¡Así no puedo! Arrimate bien… Me acomodé a su espalda y le pasé el brazo derecho bajo su cuerpo. -Si, si. Así tesoro. Dame el otro. – Estábamos pegados, su espalda contra mi frente. Le alcancé el brazo izquierdo. Me tomó de la mano y la puso sobre su teta izquierda. -Quedate así… ¡cómo papi! Ahora voy a poder dormir… - Mamá giró la cabeza y me dio un beso en un ojo… - ¡Uy! ¡Le erré! ¡Fui al ojo! Giró y me beso nuevamente, esta vez junto a una comisura… -Ahora me quedo tranquila… ¡A dormir! Y así estamos…, como en una “cucharita”. Si bien yo me quedé quieto, a fin de no estimular ningún tipo de deseo o excitación, mi madre movía levemente las caderas. ¡Y lo notaba en mi pelvis! Traté de pensar en la guerra de Crimea… o en ...