-
Relatos eróticos esposos cómplices cap 216
Fecha: 18/01/2026, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Chacri, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... cremas y mi lencería ahora de color rojo y mis tacones altos me despedía de mis hijos. No hablamos en todo el camino con mi esposo hasta que llegamos y abriendo la puerta ingresamos a la casa. El joven Carlos vestido con ropa corta con su bragueta abultada nos recibía, a mí con un beso en la boca invitandonos a sentarnos y brindar con un vino. Hablamos de muchas cosas y después de 3 rondas me invitó al dormitorio diciéndole a mi esposo que se sienta como en su casa. Antes de entrar al dormitorio repetí la escena anterior y en el marco de la puerta le guiñe un ojo y dándole un beso volado a mi esposo ingresé. Carlos : Cómo pasó la semana señora ? Yo : Adolorida pero satisfecha. Carlos : Por qué señora ? Por mi culpa ? Yo : Al llegar a casa recién sentí el dolor. Carlos : Su esposo sabe por qué ? Yo : Si. Yo hago ésto por dinero con su autorización. Carlos : Pero le pasó ? Yo : Si, era cosa de descansar para que me pasará el dolor por haber soportado todo tu aparato. Carlos : Y ahora que le daré por el culo no le pasará igual. Yo : Creo que si, pero me pasará. No te preocupes. Carlos : Y don Kike qué es suyo.? Yo : Es bien amigo de mi esposo y por la confianza que le tenemos me moviliza. Carlos : Cuántas veces lo ha hecho ? Yo : Ésta es mi primera vez y como te dije lo estamos haciendo por una deuda que tenemos que pagar. Carlos : Si usted quiere le puedo decir a unos amigos para que ...
... pague pronto su deuda. Yo : Déjame consultar con mi esposo. Pero ellos son discretos ? Carlos : De éso no se preocupe. Ellos solo quieren divertirse y como les conté están animados. Me abrazó fuerte haciéndome sentir su fuerza y la dureza de su verga. Luego comenzó a desnudarme mirándome con unos ojos de depravado haciéndome sentir su presa indefensa. Carlos : Señora puedo morder ? Yo : Si pero en sitios que no sean visibles. Sentí sus mordiscos en mi cuello, mis tetas, abdomen, piernas y nalgas. Me arrodilló poniéndome frente a su vergota y qué bien me veía con el reflejo del espejo. Se la agarré fuerte lamiendo su cabeza que luego me lo metí a la boca lo más profundo que pude y luego lo saqué una y otra vez hasta que me cargó llevándome a la cama. Con mucha delicadeza me abrió las piernas metiendo su lengua hasta el fondo de mi concha haciendome saltar en la cama gimiendo y soltando mis orgasmos. Luego me tendió echándose encima mío sintiendo su cabeza en la entrada de mi concha y grité al sentir que me entró medía verga por lo mojada que estaba y por qué yá estaba hecha a su medida. Yo : Auuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu Oichhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh Quuuu duele Achayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyuyyyyyyyyyy Entre gritos lo abracé fuerte con mis piernas y brazos hasta que sentí el otro empujón enterrando toda su verga en mi. Yo : Ayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy Oichhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh ...