1. De Raul a Renata


    Fecha: 19/01/2026, Categorías: Transexuales Tus Relatos Autor: jeraro, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... "Vaya, Raúl, te ves increíble. ¿Crees que funcionará para el trabajo?", me preguntó, con una sonrisa maliciosa.
    
    Esa noche, no pasó nada más. Pero la semilla ya estaba plantada.
    
    Los días siguientes fueron una mezcla de ansiedad y excitación. Chen me trajo más ropa, más atrevida, más provocativa. Me convenció de que me la probara, de que me sintiera cómodo con ella. Y un día, cuando ya me sentía un poco más seguro, me propuso grabar un vídeo.
    
    "Solo será para probar", me dijo. "Si no te gusta, lo borramos y ya está."
    
    Esa noche, me preparé. Me maquillé, me puse la ropa, me sentí… diferente. Chen colocó una cámara y me dijo que me relajara. Yo estaba nervioso, pero a la vez, sentía una extraña emoción.
    
    Chen se acercó a mí, con una mirada que nunca antes le había visto. Una mirada de deseo, de control. Me tomó de la mano y me susurró al oído: "Confía en mí, Raúl".
    
    Y así fue como empezó todo.
    
    Chen se abalanzó sobre mí, con una fuerza que me sorprendió. Me besó con pasión, con urgencia. Sus manos comenzaron a desabrochar mi ropa, a desnudarme lentamente. Cada prenda que caía al suelo me hacía sentir más vulnerable, pero también más excitado.
    
    Sentí su aliento en mi cuello, sus labios en mi piel. Sus manos exploraban mi cuerpo, despertando sensaciones que nunca antes había experimentado. Me besó el cuello, bajando por mi pecho, hasta llegar a mis pezones, que se endurecieron al instante.
    
    Luego, me desnudó por completo. Me miró con una intensidad que me hizo ...
    ... temblar. Yo, por mi parte, no podía dejar de mirarlo. Su cuerpo, musculoso y perfecto, me excitaba. Su miembro, imponente, se irguió ante mí.
    
    Me besó de nuevo, con más fuerza, con más pasión. Sus manos se deslizaron por mi cuerpo, acariciando cada centímetro de mi piel. Me sentí dominado, sometido a su voluntad. Y, por primera vez, me gustó.
    
    Me empujó suavemente hacia la cama y me tumbó. Me besó de nuevo, esta vez con más lentitud, con más sensualidad. Sus labios exploraron mi cuerpo, dejando besos húmedos y excitantes por todas partes.
    
    Luego, se colocó encima de mí. Sentí su miembro rozando mi entrada, y un escalofrío recorrió todo mi cuerpo. Me preparé para el dolor, pero no llegó. En cambio, sentí una intensa excitación.
    
    Chen se introdujo en mí lentamente, con suavidad. Al principio, sentí un ligero dolor, pero pronto se convirtió en placer. Gemí, y él me besó para acallar mis gritos.
    
    Empezó a moverse dentro de mí, con movimientos lentos y profundos. Cada embestida era una descarga de placer, una explosión de sensaciones. Me aferré a él, sintiendo su cuerpo contra el mío, sintiendo la conexión que se había creado entre nosotros.
    
    Los gemidos llenaban la habitación. Gritos de placer, de dolor, de éxtasis. Me sentía vivo, más vivo que nunca.
    
    Chen se movía con más fuerza, con más pasión. El placer se intensificaba, llegando a un punto álgido. Sentí que estaba a punto de explotar.
    
    Y entonces, ocurrió.
    
    Un torrente de placer recorrió mi cuerpo. Grité, me ...