1. La odisea de un pay pig


    Fecha: 20/01/2026, Categorías: Dominación / BDSM Tus Relatos Autor: Vergamorcilla, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X


    La Ruina en la Calle: El Esclavo de la Mugre 
    
    Viper no esperó mucho. Con el dinero que Andrés le había enviado durante años (y el que seguía llegando de sus "amigos" en el pabellón), sobornó a quien tenía que sobornar. Un juez corrupto, un abogado de mierda y un par de guardias. 
    
    
    En menos de un año, Andrés salió de la cárcel de Libertad. Pero no como un hombre libre. Viper lo esperó en la puerta, en un auto negro con vidrios polarizados, vestida con su corsé de cuero y tacones altos, el strap-on guardado en el maletero por si acaso.
    
    —Bienvenido al infierno real, pay pig —dijo ella con una sonrisa fría mientras lo metía en el asiento trasero—. Ahora me perteneces de verdad. Lo llevó a un callejón oscuro en la ciudad vieja.
    
    Allí, le quitó todo: la ropa naranja de preso, los zapatos raídos, hasta los calzoncillos. Solo le dejó la jaula de castidad rosa, ahora más apretada con un candado nuevo y reluciente, y un plug enorme metido en el culo, inflado para que no pudiera sacárselo sin llave. 
    
    Desnudo, expuesto, con el plug estirando el ojete y la jaula colgando patética entre las piernas. —Vive en la calle, cerdo. Mendiga. Sobrevive como el marica y puto de mierda que eres. Y envíame fotos diarias de tu degradación, o la llave se pierde para siempre. 
    
    Lo empujó fuera del auto y se fue, riendo mientras aceleraba. Andrés se quedó allí, temblando en la noche fría julio., el plug presionando su próstata con cada paso. Sin dinero, sin ropa, solo su cuerpo marcado ...
    ... por los tatuajes de la cárcel: "Puta come chota de Viper" en el culo, "Toilet Slave" en el pecho. 
    
    Se unió a la mugre de las calles: mendigos oliendo a orina rancia, adictos con venas pinchadas buscando la próxima dosis, alcohólicos vomitando en las esquinas, putas con sífilis avanzada, desdentadas y con llagas en la boca ofreciendo mamadas por 20 pe . Junto a travestis decadentes, con maquillaje corrido, pelucas sucias y cuerpos marcados por años de hormonas baratas y cirugías fallidas. 
    
    Ellos lo vieron como carne fresca. Al principio, Andrés mendigaba comida, durmiendo en cartones en el templo ingles o en las plazas . Pero pronto lo raptaron. 
    
    Un grupo de esa escoria humana: dos travestis llamados Lola y Trini, con tetas falsas caídas y pollas semi erectas bajo faldas rotas; un pasta basero flaco con ojos hundidos llamado Ratón; una puta desdentada llamada La Vieja, con sífilis que le comía la piel; y un alcohólico gordo, El Borracho, que olía a vino barato y sudor. 
    
    Lo arrastraron a un sótano abandonado, un antro de mugre con colchones podridos y botellas vacías. Lo ataron con cuerdas sucias, la jaula rosa expuesta, el plug aún dentro. —Miren esta putita fina —rió Lola, la travesti líder, con voz ronca por años de tabaco y el portland de las vergas de los obreros de la construcción que mamo. 
    
    Vamos a romperla hasta lo peor. Empezó el horror. Primero, ball busting: Ratón y El Borracho le patearon las bolas encerradas en la jaula, riendo mientras Andrés aullaba ...
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