1. Enculada de un cabrón.


    Fecha: 21/01/2026, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: MFyLM, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X


    Mi nombre es María Fernanda, tengo 20 años trabajando en un centro de distribución de mi ciudad, omitiré decir mi ciudad y obviamente el lugar exacto donde laboro.
    Ahí conocí a un trailero de nombre  Luis Manuel.
     Él es casado y tiene 48 añitos.
    Ya lo había visto anteriormente, me pareció bastante guapo, es alto y aunque tiene un poquito de panza, me gustó mucho.
    La primera vez que lo vi, él estába platicando con mi supervisor. En esas ocasion, no hubo tiempo de nada.
    La segunda vez, estaba coquetiandole más abiertamente. Él estaba comiendo en un puesto de comida, ahí estuvimos platicando un rato, le pasé mi WhatsApp.
    Aunque soy madre soltera de dos niños, tengo derecho a disfrutar de mi sexualidad. El padre de mis hijos no se hizo responsable de ellos por eso tengo la necesidad de trabajar. Pero esa es otra historia.
    Luis y yo nos estuvimos mensajeando.
    Quedamos de acuerdo de ir a tomarnos unas cervezas.
    Ese día de la cita el llegó pero desconocía donde hay un bar cercano.
    Obviamente lo guíe, nos tomamos varias cervezas y bailamos.
    Ya eran las 3 de la mañana y me dijo que el me llevaba a mi casa.
    Le dije que no había ningún inconveniente, que adelante había un hotel, que podíamos llegar caminando.
    Fuimos rumbo al hotel y pedimos la habitación. Obviamente por la plática caliente y cachonda, más el baile sensual y los arrimones que me daba ambos andábamos bien calientes.
    Llegando a la habitación, le hice un baile sexy. 
     Él abrió otra cerveza y encendió un ...
    ... cigarro y apagó la luz y solo con la luz de la televisión del hotel, disfrutando mi bailecito sexy.
    Él se desabrocha su pantalón y comienza a masturbarse, le dije que no se masturbara que aguntara las ansias.
    Le dije que me encargaría de saciar sus impulsos sexuales con mi cuerpo.
    Era un ambiente tranquilo,  relajado y candente.
    Él solo observa, controlando sus impulsos más primitivos.
    Terminé encuerada y el sentado en la cama, me puse de rodillas y le comencé a meterme su vergota en mi boca, también dándole lenguetazos a su glande.
    Le dije tu esposa te hace sexo oral, me dijo que no.
    Pero tú síguele chiquilla.
    Después me acosté en la cama, el me dio un sexo oral bastante memorable me hizo venir dos veces.
    Finalmente, abriéndole las piernas, el acomoda su vergota y me empezó a dar unas fuertes embestidas.
    Con mi vagina le apretaba su verga, el me dijo ay cabrón.
    Tienes perrito mordelon.
    Me dijo y aún así el papá de tus hijos te dejo, pues que pendejo.
    Hasta ahora solo he encontrado dos chicas con perrito, tú eres la tercera. Pienso cogerte muchas veces más y si quieres te mantengo chiquilla con tal de seguir disfrutando de tu perrito mordelon.
    Le dije te gusta, me respondió me encanta.
    ¿Tú mujer tiene perrito? No, esa pendeja no sabe cogerme rico, tú si.
    Obviamente, ese comentario me subió el ego. 
    Me puso de perrito, me dio unas fuertes embestidas y nalgadas.
     También de patitas al hombro.
    Ese día terminamos hasta las ocho de la mañana. Y cada quien par su ...
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