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La fantasía que se fue muy lejos 2
Fecha: 22/01/2026, Categorías: Infidelidad Tus Relatos Autor: Anónimo, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Después de haberme contado lo que sucedió en la parada del autobús, mi esposa y yo nos quedamos en silencio, la verdad, no sabía cómo reaccionar o que decir, y ella, solo me miraba esperando respuesta, hasta que me beso y comenzamos a quitarnos la ropa, me quitó la camisa y los pantalones, y yo la dejé solo en esa tanga que anhelo aquel anciano, la cargue hasta nuestra habitación y la dejé sobre la cama, y mientras me quitaba el boxer y saltaba mi pene erecto, mire el cuerpo de mi pareja, esa morena, de pezones oscuros con un ombligo muy sensual y esa gran mata de vellos púbicos que salían por el pequeño triángulo de tela que apenas tapaba esa entrada de su vagina, esos labios vaginales negros y carnosos que brillaban con la luz de la habitación, ya se miraba muy húmeda, y mientras empecé a andar sobre la cama mientras ella se masajeaba los pechos, empecé a sobar el glande contra sus labios vaginales, los hilos de su jugos sé alargaban cada que alejaba mi pene de su entrada de su vagina, y mientras jugaba con sus vellos, le pregunté si hubiera accedido a venderle su tanga por los casi mil dólares, Elizabeth con un gesto irritado me dio un poco alterada un no rotundo, entonces le dije, que ese dinero tal vez pudo haber aumentado nuestros ahorros, ella, un poco confundida, me preguntó si no le molestaba que otro hombre le hiciera tal propuesta, a lo que le dije, que si solo era su tanga, lo hubiera podido asimilar, y que de antemano sabe lo buena y hermosa que era a tal grado ...
... de causarle una erección a un anciano, en ese instante, le dejé ir mi pene dentro de la vagina y comenzamos el mete y saca, sin quitarle la tanga, mientras empezaba a dar mis estocadas y sentía sus vellos púbicos contra los míos, le dije que imaginara, como estaría jalandosela el anciano en este momento pensando en esa tanga que se está llenando con nuestros jugos corporales en ese momento, ella comenzó a respirar más agitado y hondo, mientras le empecé a describir la escena donde ese anciano en su cama empezaba a jalarse la verga, como sus vellos púbicos tal vez estaban blancos por las canas de su edad, y que en esa verga erecta de aquel anciano se imaginara como esa tanga azul pálido que traía puesta se vería rodando los hilos en su pene, como esa tanga estuviera bien mojada de semen mientras reposaba en esa mata de canas púbicas mientras se masajeaba el falo de arriba y abajo. Mi esposa empezó a temblar y paso sus piernas por mi cintura, apretandome y rasguñando mi espalda, hasta que un pequeño chisguetes de orina salió y vi como convulsionaba el cuerpo de Elizabeth 1, 2 3 veces hasta que un suspiro de alivio salió de su boca mientras estiraba lentamente sus piernas, ese día tuvimos el mejor sexo del mundo, pues continuamos haciéndolo 3 veces más, y mientras lo hacíamos, le seguí inventando historias al oído mientras la penetraba de como hubiera sido, si el anciano se hubiera apoderado de su tanga, como la hubiera puesto en su nariz y la oliera, que se imaginara como aquel ...