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La fantasía que se fue muy lejos 5
Fecha: 22/01/2026, Categorías: Infidelidad Tus Relatos Autor: Anónimo, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Pasaron cerca de 10 días, sinceramente se me olvidó aquel posteo en la página de citas, en la semana, salimos a dar una vuelta al centro de la ciudad, para esto, y siguiendo con las fantasías, ella vistió una minifalda con mayas sin ropa interior, una blusa de tirantes negra sin sostén, botas hasta las rodillas y salimos a caminar, eso sí, la hice guardar una tanga que recién había usado y que si se miraba con atención, se veía sus jugos vaginales a través del hilo de la tanga, en esas, entramos a un bar, de aquellos viejos de los 50, donde solo gente mayor va a pasar el rato, y comimos, mientras tomábamos una bebida, había un señor ya muy avanzado en edad, encorvado y calvo, mientras estábamos en lo nuestro, aquel viajecito no paraba de mirarle las piernas a mi esposa, era muy insistente con la mirada, de esto se percató mi mujer, y sin voltear a ver, le propuse que quedara frente a la vista del tipo, abriera por unos segundos las piernas mientras dejaba ver su apetitosa vagina peluda, mi esposa en el momento soltó un no, pero después de hacer una pequeña historia de imaginar al anciano con su pene erecto mientras ella se lo iba introducido poco a poco hasta desaparecerlo dentro de su vagina, solo mire cuando mi esposa quedó frente a la vista del anciano, se sonrió, y regreso a su posición como estaba sentada de forma disimulada, al momento, vi como el anciano se empezó a mojar y morder los labios, mientras mi esposa me dijo "abrí las piernas lo mucho que pudiera ver, ...
... tampoco no iba a ser muy obvia" entonces nos empezamos a reír de manera cómplice y en ratos, mi mujer alzaba o estiraba las piernas a fin que pudiera notar su matorral negro encima de su vagina, para cuando nos íbamos, le rete a ir detrás mio, para cuando pasáramos a un lado de la mesa del viejito, mi esposa le pondría su tanga en la mano de forma disimulada, pero que como regalo, fuera al baño, la metiera dentro de su vagina para impregnar con sus jugos vaginales la tela de la tanga, y cuando pedí la cuenta, ella salio al baño, termine de pagar y salió, me siguió mi esposa, hasta que caminamos 1 cuadra más adelante, le pregunté si se la dejo, ella me dijo que si, que nunca le quitó la mirada de encima, y cuando paso por su lado, Elizabeth agarro de forma rápida y disimulada su mano dejando su tanga húmeda en su puño, y que cuando salimos, por los ventanales vio como puso sus 2 manos como oliendo el perfume más caro del mundo. Caminamos, compramos y mi esposa agarrando su mini cada que podía, pues el ligero viento amenazaba con exponer sus morenas nalgas y esa gran mata negra entre las piernas, tan pronto llegamos a casa, mi esposa pregunto que habrá sido de ese post en la página de citas, fue cuando le recordé el teléfono que teníamos guardado de emergencia y que lo viéramos primero, tan pronto lo encendimos y conecto al wifi, entraron cientos y cientos de mensajes, y mientras sentaba a Elizabeth en mis piernas y le sobaba el culo con la mano derecha y las tetas con la izquierda, ...