1. viajes a monte


    Fecha: 23/01/2026, Categorías: Zoofilia Tus Relatos Autor: Z00Boy141, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... buscar a las vacas que se encontraban echadas y al momento de acercarme se asustaron y a ciegas fue difícil acercarles la sal para que se calmaran.
    
    El truco lo vi entendí después cuando mis tíos las ordeñaban. Iban directo a las patas traseras y las amarraban para seguir el ordeño. Hice lo mismo y como si fuera magia se dejaron completamente.
    
    Aunque al inicio la que amarré se comenzó a mover y me asustó bastante se dejó manosear hasta que no se movía. El morbo que me cargaba meter la mano y moverla dentro de esa enorme concha me tenía a mil, el olor era muy fuerte pero la excitación me podía más.
    
    Como era de esperar no alcanzaba la altura de la panocha por lo que tuve que volver a la casa a traer una caja  para poder subirme. Tenia el corazón a mil, la respiración entrecortada y me sudaban las manos, pero por anda iba a dejar pasar esa oportunidad, despacio le abrí los labios y le fui metiendo, la sensación me ganó, una vez se lo tuve adentro no dure nada y me vine, pero fue tanta la excitación que seguí sin pensarlo.
    
    Era una sensación tan diferente, Podía metérsela bien adentro y sentir como se le iba abriendo de a poco. Estuve como en trance por bastante tiempo, ya la luna estaba alta y yo seguía sudando hasta que la vaca me orinó. No voy a negar que la sensación fue impresionante, el calor subió y me dio ganas de orinar también, pero caí en cuenta tarde que llevaba el pantalón puesto y cuando ...
    ... ya me alejé era tarde estaba todo mojado.
    
    no sabía que hacer, por un lado quería seguir porque no sabía que otra oportunidad tendría para volver a coger con esas bestias pero si me pillaban con el pantalón mojado y oliendo a vaca no sería difícil saber que había estado haciendo.
    
    Se me ocurrió lavar el pantalón y si llegaban decir que me había caído y con otro pantalón limpio me fui desnudo del torso para abajo mojado por haberle lavado un poco el olor, pero cuando volví quería probar con la más grande, la que estaba preñada. Ya sin miedo desaté a la otra y me fui por la grande.
    
    Igual que la anterior no hubo problema pero cuando la comencé a manosear se empezó a mover mucho y no se dejaba hasta que en un momento comenzó a orinar y ya mojado aproveché y se lo deje ir mientras soltaba todo. 
    
    La sensación fue la misma pero el morbo de dejarme orinar todo fue para soltar lo mío también. estuve un rato dándole, el calor era más y se sentía diferente, como si se moviera. No sé cuanto tiempo estuve pero acabé rápido y decidí dejarlo ahí porque el miedo ya volvió a mi y me recordó que podrían llegar en cualquier momento.
    
    Volví a la casa, me bañe y me cambie la ropa, al día siguiente que preguntaron por el pantalón no dudaron en reírse un poco, hacer algunas bromas y dejarlo pasar. No tuve más oportunidades de hacer algo en esa finca, pero en la casa de mis tíos al volver me esperaba la ultima sorpresa. 
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