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Visitando a la familia. 1.
Fecha: 25/01/2026, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: Vaquero6039, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... dejado verte completamente. Ana. Te estás tardando, y se puso a modelar y yo abrí los ojos lo más que pude porque estaba lista para un banquete de sexo: mide aproximadamente 1:60, morena clara, cabello negro lacio a los hombros, busto regular, piernas muy torneadas sin medias, grande y buen trasero, boca muy besable por sus labios gruesos y vestía una falda roja a media pierna, blusa blanca con botones al frente y zapatillas de tacón de aguja. Claro que mi atención se centró en su culo, sus piernas y sus pechos que estaban sostenidos por un brasier blanco. Como bien sabe que desde que la conozco se puso a mover el culo en un vaivén provocador. Ana. Cómo me ves cuñado? Te gusta mi ropa? Crees que me veo bien o de plano no la hago? Preguntó con mucha provocación. Yo. Ay cuñada lo que tiene mi hermano en casa. Arturo. Gracias hermano aunque tú no te quedas atrás con tu esposa verdad amor? Ana. Sinceramente no y qué lástima que no pudo venir porque se va a perder el banquete que habrá hoy ya que vamos a incluir a... Arturo. Mejor síguele modelando a mi hermano Ana por favor. Ana. Ay cuñado perdón. Entonces, no me has dicho nada de mi. Yo. Ay Ana es que aunque ya tuvimos el encuentro en que te ví hasta las anginas, me da pena comentar lo que veo. Arturo. Sin pena hermano sin pena. Estamos en confianza y ya sabes que las mías son tuyas y la tuya es mía o no? Yo. Dijiste las tuyas? Arturo. Es la sorpresa mi hermano pero por lo mientras qué le respondes a tu cuñada? ...
... Ándale! Yo. Lo que veo lo que admiro es todo ese suculento cuerpo, tus pechos tan ricos, tus piernas que tuve en mis hombros, tu boca que besa con tanta pasión y tu culote que no me bastó estar en él metiendo la cara tanto tiempo, ay pero qué ricoooo!! Ana. Me estás poniendo caliente cuñado. Arturo. De eso se trata y puedes hacer lo que quieras hermano. Ana. Quiere saber qué hay debajo de mi falda? Yo. Desde hace rato cuñadita. Ana. Seguí el ejemplo de tu esposa. Yo. Entonces no hay nada abajo? Ana. No, mira. Se levantó la falda estando frente a mi y efectivamente, no tenía absolutamente nada, sólo sus divinos vellos que eran tantos que casi me da un infarto. Arturo. Recuerdas que la otra vez iba depilada y comentaste que darías cualquier cosa por verla sin rasurar? Pues te ha cumplido hermano. Yo. Ay ay ay cuñada, muchísimas gracias, no sabes cuánto me excita verte así. Ana. A la orden. Me puse al mil y entonces Arturo le dijo que antes de cualquier cosa estaría bien unos tragos para brindar por estar juntos. Yo. Muy bien hermano me hacen falta sino voy a derramar lo que al rato será para el disfrute. Arturo sirvió vino en unas copas y me tomé dos de un jalón para calmar mis ansias. Ellos también pero también reían de cómo estaba yo. Ana fue a ver porqué la nena no había regresado y nos llamó para que la viéramos. Se quedó dormida en su cuarto. Ana. Cómo la ves? Yo. En serio quieren que les diga? Arturo. Con total confianza hermano. Yo. Ay mi sobrina, ...