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ESE ALMACÉN TIENE DE TODO
Fecha: 09/02/2026, Categorías: Hetero Tus Relatos Autor: CARAMELO, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... O las de 20 y pico, como la sobrina de Herminia…, sin descartar a la hermosa criatura que la acompaña, de unos 8 o 9 añitos… Aunque… en verdad…, no hay nada que me haga desmerecer a Herminia…, y “empezar” por ella sería una bendición. ¡Así es la vida! Desde que vivo en el barrio conozco a Herminia, siempre amable, complaciente y tentadora. Tal como lo dije, sus quilitos de más potencian como ninguna otra cosa, sus soberanas tetas y su opíparo culo. Sin duda, por lo menos en mi caso, me resultaría de los más gustoso poder trancármela. Nunca se lo he sugerido, siquiera, por una aprensión sin justificativo, pero que resulta así. ¡Vaya a saber por qué! Alevosamente, Herminia generó conversación con su sobrina, incluyéndome a mí, sin ninguna duda, como si yo fuera amigo o conocido de Antonela, tal su nombre, con preguntas personales que en principio me generaron incertidumbre, como salud, estado, novio (?) y cosas por el estilo, por lo cual me “enteré” que la encantadora hembra se había separado del novio porque le había sido infiel… “¡Que pelotudo!” pensé, “¡con semejante hembra!” En definitiva…, ante mí, que solamente había ido a comprar un flan, tenía dos hembronas… y una hembrita…, ninguna de las cuales era despreciable…, sino todo lo contrario…, y yo, que tendría que “tener la obligación” de levantarme a Herminia…, pensaba si ella sería la primera o empezaría por la sobrina…, o la sobrina nieta…, si venía al caso… No sé cómo hacen otros tipos para levantarse minas sin ...
... ningún preámbulo, yo no puedo o no sé… ¡así es la cosa! Por lo cual…, le guiñé un ojo a Herminia, como una tía complaciente, y me mordí el labio inferior. Lo que se me ocurrió, para hacerle saber que me gustaba su sobrina…, cosa que ella me dijera algo… que pudiera dar inicio a una conversación adecuada sobre el tema. Y así fue, por suerte. Luego de “convencerlas” de que vinieran más seguido, se fueron hacia el interior de la vivienda de la patrona…, y Herminia, tal cual suponía, me miró pícara… -Parece que te gustó mi sobrina… -Si…, es muy linda…, ja, sale a la tía, sin duda… -Salí, mentiroso… ¡son 20 años menos! -¿Y eso que tiene que ver? Vos sos tan o más hermosa que tu sobrina, con toda la belleza y “experiencia” de una mujer total… - Resalté “experiencia” para que supiera a que me refería. – Si tengo que elegir… ¡me quedo con vos! Me tiré a la pileta… ¡al fin! ¡Encontré la manera de decirle las ganas que le tengo! -¡No digás macanas! ¡Mirá si vas a comparar! – Ella me tuteó tal como yo lo había hecho, ambos por primera vez. ¡Un paso más cerca! -Si Herminia…, tu…, bueee…, tu encanto… no tiene competencia… - ¿Tengo que ir con pies de plomo? ¡Ma’si! – Vos podés atraer a un…, bueee…, a mí, ¡SI, A MÍ! ¡Qué tanto! Es lo que me inspirás…, al fin te lo digo… - Me acerqué a ella, a 20 cms… - Me gustás un montón… No hay ninguna por aquí que te haga sombra… ¡Estás preciosa! - Quería decirle lo buena y deseable que estaba, pero no quiero que lo tome como si yo creyera que ...