1. La beata


    Fecha: 31/03/2019, Categorías: Microrelatos, Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos

    ... que verlo para creerlo. Quedó maravillado. Úrsula lo que quedó fue cachonda, pero cachonda cachonda cachonda. Se desnudó y dejó al descubierto unas tetazas con grandes areolas rosadas y grandes pezones de punta, y una mata de pelo negro rodeando su coño, mata que nada tenía que envidiar a la de su tía.
    
    -O me corro o me da algo. Fóllame, tío.
    
    Enriqueta no quería ver eso.
    
    -¡Ni se te ocurra, Alfonso!
    
    Alfonso se desnudó.
    
    -¡Serás desgraciado!
    
    Úrsula le puso una teta en los labios a su tía y le metió dos dedos en el coño... Buscó su punto G, y moviendo su mano de abajo arriba la masturbó. Enriqueta le chupó el pezón. Alfonso se agachó un poquito y se la clavó hasta el fondo a su sobrina, que dijo:
    
    -¡Ossssssstia! ¡¡Qué maravilla de cipote!!
    
    Úrsula folló a su tío con el culo y a su tía con los dedos... Luego, cuando el coño de Enriqueta rompiera aguas, sus dedos hacían este ruido:
    
    -¡¡¡Chof chof chof...!!!
    
    Enriqueta, chilló:
    
    -¡¡¡Me vieeeene!!!
    
    Úrsula movió el culo hacia atrás y hacia delante a toda ostia, y acabo diciendo:
    
    -¡Ya, ya, ya! ¡¡¡Yaaaaah!!!
    
    Se corrió descargando sobre la polla de su tío, que sintió como el coño le apretaba y le soltaba la polla durante aquella larga corrida.
    
    Al acabar, Enriqueta sonriendo, les preguntó:
    
    -¿Me soltáis?
    
    Le respondió Úrsula.
    
    -Si te follas a tu marido y después me folláis los dos a ...
    ... mí.
    
    -El pecado va a ser el mismo. Quítame las ataduras, maestra.
    
    ¿Dónde iría la Beata?
    
    Después de desatarla fueron a la habitación de matrimonio. Enriqueta tenía más ganas de coger con su sobrina que con su marido, por eso cuando, echadas en la cama, Úrsula la besó, le dijo:
    
    -¿Por qué no lo hacemos tú y yo y Alfonso mira?
    
    Alfonso estaba encantado.
    
    -Adelante.
    
    La Beata sabía cómo le iba a gustar a su sobrina. Después de comerla a besos, de que la comiera, de que se comieran las tetas y de que se masturbaran la una a la otra, metió la cabeza entre sus piernas y le hizo lo que su marido le hiciera con la lengua a ella. Al rato, Úrsula, exclamó:
    
    -¡Pedazo de corrida viene ahí!
    
    No fue un pedazo, fue un torrente de flujo el que salió de su coño peludo mientras se sacudía y gemía de placer. Enriqueta, cogiendo a su sobrina por las tetas, se hartó de beber.
    
    Al acabar de correrse Úrsula, Alfonso, empalmado como un burro, le dijo a su esposa:
    
    -Ven y móntame.
    
    Enriqueta, caliente como estaba, y con la novedad de verse encima de su marido, metió la polla en su coño, que estaba chorreando, movió media docena de veces el culo y se corrió como una loba, comiendo a besos a su marido mientras gemía y se convulsionaba.
    
    Alfonso se corrió dentro de su mujer. Úrsula sonreía. Lo mejor aún estaba por llegar.
    
    Se agradecen los comentarios buenos y malos. 
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