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LA FIESTA DE HALLOWEEN FUE MI CONDENA III – LA TORTURA
Fecha: 20/02/2026, Categorías: Transexuales Tus Relatos Autor: EntreLineas, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
novelas.eroticas.tr@gmail.com Noches de tortura: Desde aquella noche no pude volver a dormir tranquila, sabía que después mi conciencia me torturaría. Cerraba los ojos y lo veía sobre mí, dominándome, arrancándome gemidos que aún me hacían temblar. Me odiaba por recordarlo, y al mismo tiempo mi cuerpo ardía solo de pensar en él. Mis días eran un martirio, me torturaba a mí misma me repetía una y otra vez que debía olvidarlo, que nunca más debía dejarme arrastrar por él, lloraba de impotencia en mi cama, me decía que era una locura, que debía olvidarlo… pero al mismo tiempo, cada recuerdo me erizaba la piel y me hacía morderme los labios de deseo me excitaba recordando sus manos, su voz, su dominio, su hombría, su masculinidad de 19 cm. El primer mensaje llegó tres noches después: —“Como sigue ese rico culito princesa” extrañas mi pinga verdad … Y entonces estallé. Lo leí con rabia y temblor. No soportaba que tuviera razón. Lo llamé de inmediato. —¿Cómo te atreves a escribirme? —le reclamé con la voz quebrada—. ¡Eres un desgraciado! ¡Te odio! ¡Lo que hiciste no tiene perdón! No quiero volver a verte nunca más en mí vida, ¿entiendes? —¿Me odias? —contestó con ese tono arrogante—. Pero igual me llamaste…sabes que me deseas. lo niegas, pero tu cuerpo no miente.” —¡Si te llame fue porque quería dejarte claro que no quiero saber nada de ti! ¡Nada! ¡Y ya cállate! ¡No me busques más! Colgué con el corazón a mil, convencida de haber cerrado esa puerta. Me ...
... sentí fuerte un instante, pero a los minutos ya lloraba como niña. Pasaron los días… y el silencio me mataba. No me escribía. No me llamaba. Me descubrí esperando un mensaje que nunca llegaba me mordía las uñas, caminaba de un lado a otro Hasta que no aguanté más y fui yo quien le escribió: —Hola… ¿cómo estás? —le envié, con el corazón latiendo a mil. Su risa me atravesó la pantalla. —“Sabía que volverías. Eres mía.” —¡No soy tuya! ¡Ni lo seré jamás! —contesté dando un grito, pero con voz quebrada, como una chiquilla caprichosa que patalea aunque en el fondo desea que la abracen. —“Ya veremos…” —Fue un error escribirte, adiós —intenté sonar firme, aunque hacía pucheros frente a la pantalla. —Jajaja, tan caprichosa como siempre. Me sentí débil, humillada. Pero él solo río al otro lado de la pantalla. —“Nos veremos otra vez, lo sabes.” —Eres un tonto, poco hombre, ¡Patan! —le contesté haciendo pucheros, como una niña caprichosa, odiando mi propia actitud femenina con él. Lo odiaba… pero también lo necesitaba. 🌙 La Discoteca El fin de semana quería distraerme y olvidar por un momento así que salí con mis amigas de la universidad a una discoteca. El ambiente era euforia pura, luces, música y alcohol. Pero allí estaba él. Alto, imponente, bailando con una chica y riéndose, sus manos en su cintura. —“¡No puede ser!” —susurre Sentí celos como nunca antes. Me ardía la sangre mientras lo veía besarle el cuello a ella. Mis amigas notaron mi incomodidad, ...